AZÚCAR: USO EXCESIVO MATA LENTAMENTE,
EQUIPARAN EL PELIGRO CON ALCOHOL Y TABACO
Tanto el azúcar como el tabaco y el alcohol estimulan al cerebro para que se aumente su consumo.
Contra el control del apetito y sensación de saciedad
El azúcar, particularmente, atenta contra la ruta metabólica de la hormona grelina, la que controla el apetito.
También lesiona el transporte y señalización de la hormona leptina, que es la que ayuda a experimentar la sensación de saciedad; a la vez, disminuye la señal de la dopamina en el centro de recompensa del cerebro, en consecuencia, si su ingesta crece, produce mayor placer y se acaba comiendo en abundancia.
Adicción, fructosa y toxicidad hepática
Se debe prestar especial atención a la “adicción al azúcar”, a cualquier edulcorante que posea fructosa y que se agregue a su procesamiento, advirtió la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), haciéndose eco de esta aseveración un artículo recientemente publicado en la revista Nature.
La fructosa puede liberar procesos que llevan a la toxicidad hepática y a una serie de otras afecciones crónicas.
Qué perjuicios ocasiona
Por primera vez en la historia, las Naciones Unidas declararon que el abuso de azúcar provoca enfermedades crónicas no contagiosas: ataques al corazón, cáncer y diabetes, además de intoxicar significativamente el hígado.
Todos estos males propician el fallecimiento anual en el mundo de más de 35 millones de personas.
Se triplicó el uso de azúcar
En los últimos 50 años, se triplicó mundialmente el uso de azúcar. Una creciente evidencia científica sostiene que este alimento mata de manera lenta.
Por eso, los organismos internacionales muestran su preocupación y recomiendan la adopción de medidas que limiten la fructosa (azúcar y sacarosa) por constituirse en un verdadero peligro.
· Cómo disminuir el consumo
El azúcar es un nutriente natural que causa igual placer que el alcohol. En ambos casos, si prevalece la moderación no sucede ningún deterioro en la salud, aunque el exceso lo paga el organismo con toxicidad.
A la industria alimentaria se le plantea un problema porque diferentes países barajan varias propuestas para eliminar o reducir la cantidad de azúcar en los productos alimenticios.
Gravar gaseosas, zumos, bebidas deportivas, leche chocolatada,cereales
Así como se asignan impuestos sobre el alcohol y el tabaco, se propende en Estados Unidos, Canadá y algunos países europeos a extender la medida para que decrezca la prevalencia del gran consumo de azúcar, identificando la propuesta como la más popular y efectiva.
Sugiere la revista Nature que se graven los alimentos con agregado de azúcar, tales como: bebidas gaseosas o refrescos, zumos, bebidas deportivas, leche chocolatada y cereales endulzados.
Sodas y/o limitación de venta en menores
Canadá y algunos países europeos ya aplican impuestos adicionales a ciertos alimentos azucarados, mientras que Estados Unidos evalúa un gravamen para las sodas.
Otra alternativa bajo análisis es prohibir la venta de bebidas azucaradas en las cercanías de los colegios y dentro de los horarios escolares a menores de 17 años.
Igual regulación ya en vigencia respecto a la toma de alcohol por parte de los jóvenes, demostró eficacia.
Efectos similares al alcohol: un problema mundial
Nature subraya que el azúcar tiene efectos similares al alcohol en el cuerpo humano y que convendría reglamentar su consumo y prohibir su venta en niños y adolescentes porque “más vale prevenir que curar”.
Obesidad, diabetes, hipertensión, inconvenientes cardiacos y hepáticos
La “comida basura”, que incluye azúcar, es uno de los principales responsables de la obesidad; el 30% de la población mundial es obesa; en los países en vías de desarrollo el 80% de los fallecimientos gira en torno a enfermedades no infecciosas, ocasionadas en su mayoría por una alimentación de escasa calidad.
· 40% con peso normal en el mundo y consecuencias graves
El 20% de los obesos en el mundo conserva un metabolismo normal y llevará una vida sin inconvenientes.
En cambio, se calcula que el 40% de los individuos con peso normal ya padece enfermedades vinculadas con un síndrome metabólico: diabetes, hipertensión, problemas de lípidos, cardiovasculares e hígado que no se relacionan con el uso de alcohol.
Pero si bien la obesidad no siempre es motivo de estos perjuicios, sí resulta un indicador de la presencia latente de una disfunción metabólica.
Tabaco, alcohol y dieta
Las Naciones Unidas anunció que hay que adjudicar mucho esmero en el cuidado de los factores más riesgosos: el tabaco, el alcohol y la dieta.
Los dos primeros se hallan regulados, pero no pasa lo mismo con la dieta, que no se encuentra controlada adecuadamente por los gobiernos en general con determinaciones concretas.
Grasas saturadas
Cabe destacar un ejemplo: Dinamarca en 2011 impuso impuestos a los alimentos con alta suma de grasas saturadas, pero los especialistas de ese país están convencidos que la grasa no es la causa primordial que afecta al organismo, por lo que las autoridades sanitarias quieren ampliar los gravámenes sobre el azúcar.
Fuente. Robert H. Lustig, Laura A. Schmidt, Claire D. Brindis, “Public health: The toxic truth about sugar,” Nature 482: 27–29, 02 February 2012.
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