informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
TESTIMONIOS DE ALCOHÓLICOS RECUPERADOS Y APORTES
DE ESPECIALISTAS
Ángel, era el último en abandonar el bar. Al ir camino a su casa, el ron, la ginebra y el whisky, contribuían a su tambaleo. En tanto, el arribo a su hogar siempre era temido por su esposa Clara, ya que provocab destrozos y emitía agresiones verbales.
Miedo a las reacciones producto del alcohol
Clara soportaba el derrumbe de Ángel y predominaba siempre en ella el miedo por sus reacciones intempestivas.
Familiares y víctimas de él sufrían en demasía, hasta que se cruzó la providencia a través de Alcohólicos Anónimos y una terapia psiquiátrica.
Ocho años sin alcohol
Por otra parte, Antonio hace ocho años que no bebe y fue un amigo quien le abrió los ojos: “necesitás ayuda”, tras verlo siempre encerrado y acompañado de una botella. La primera respuesta de Antonio fue echarlo.
Pero tras una pancreatitis alcohólica, se alejó de la bebida solo dos semanas y aún sabiendo que se moriría, recapacitó en la soledad de su hogar y ,finalmente, concurrió a la Sociedad de Alcohólicos Anónimos.
Apenas entró a la entidad se preguntó: “¿qué hago aquí si no estoy tan mal?”.
El alcohólico miente y se miente
La mentira es uno de los principales males de esta enfermedad. La terapia de grupo le permitió entender que estaba enfermo.
Dependencia
'Los alcohólicos no lo quieren reconocer pero efectivamente es un trastorno por dependencia de una sustancia”, explicó una psicóloga del Plan español sobre Drogas.
En otro aspecto, un error común de la sociedad es creer que hay un perfil único de alcohólico, cuando lo hay social-acostumbrado a acudir a reuniones- y el solitario que bebe en su casa.
"Han pasado por los centros de atención personas de 18 o 19 años y con más de 70; los jóvenes suelen venir con politoxicomanía (alcohol más drogas, el alcoholismo puro apenas se ve en ellos)”, reveló la especialista.
Beber a partir de los trece años
“La edad de inicio del alcohol en España, se ubica en torno a los 13 años”, aseguró Nuria Espí, la psicóloga delegada del Gobierno del Plan Nacional sobre Drogas. "Tres de cada diez jóvenes consumen alcohol de forma abusiva los fines de semana.”
La pesadilla
La pesadilla es enorme. Angel y Antonio, alcohólicos rehabilitados, coincidieron en que se bebe a diario y desde la primera hora de la mañana, “incluso lo haces antes, si vas a estar en un sitio que te resulta imposible estar, y luego mientes.”
La familia también miente por verguenza
'Nosotros mentimos por ellos por vergüenza' comentó la esposa de Ángel y aseguró que, al principio, incluso fue “contagiada” por su marido en el sentido de que “verdaderamente no existía el problema”.
“Sin embargo el inconveniente está y es harto difícil salir de él porque es una droga 'muy metida en la sociedad y, cuando te das cuenta, pasas del uso, al abuso y luego a la dependencia', admitió Ángel.
“Es una dependencia de la que se sale- agregó Ángel- cambiando las rutinas y dejando muchos hábitos y amigos en el camino.
'Quien bebe socialmente pierde amigos al abandonar el alcohol; aquél que se recluyó en soledad con la bebida, cuando se recupera, ve que los ha perdido, y aseguró que en ambos casos se da en un 99% “.
La salida es dura, ayuda la familia
La salida es dura aunque más que posible. Cuando se produce, hay otro problema, en qué ocupar el tiempo que antes se llenaba con copas.
'
Yo lo hago con mi familia y sobre todo con mis nietas de las que disfruto muchísimo', apuntó y sonrió Ángel.
Antonio vive solo, es digno de admiración
La sombra del alcohol planea siempre, todas las celebraciones implican alcohol, destacó Antonio. No le falta razón de ahí que, a pesar de llevar trece años sin probar una gota, acepta que precisa emitir un •”NO” rotundo para no volver al infierno.
Tiene una sola hermana, que no quiere perderlo en medio del alcohol, pero él perdió otros familiares, amigos; su esfuerzo a solas es digno de admiración. Porque bien se sabe que los afectos ciertos ayudan mucho y acortan los tiempos para la rehabilitación.
Grado de adicción y causas
Otra psicóloga española, Gema Villa, directora de una asociación contra el alcohol, denominado ARA, especificó que “el grado de adicción no se mide por la ingesta diaria, ni tampoco por la frecuencia en que se hace».
Según ella, la mejor forma de saber si una persona es alcohólica es analizando las causas que provocaron en su vida la fuerte inclinación a la sustancia.
«Si ingerir esta sustancia es por arrastrar problemas de pareja y dificultades para mantener una vida normal, está claro que la persona sólo vive preferentemente para consumir alcohol», sostuvo, al tiempo que apuntó que «muchos de los problemas que acarrean las adicciones al alcohol conllevan avisos de los afectados, ubicados detrás de innumerables problemas graves, como la violencia de género, por ejemplo”.