informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Los ancianos experimentan una modificación del aparato respiratorio y se ven más predispuestos a sufrir infecciones respiratorias que los llevan a la muerte, sumándose muchas veces un cáncer pulmonar, según el jefe de servicio de Neumología del Hospital Clínico de Valencia, Emilio Servera, quien admitió que la enfermedad vascular es la que más provoca su fallecimiento.
Los hombres con más intensidad que las mujeres –en un promedio de 15,1% y 5,2% respectivamente, sufren la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
Se caracteriza por la existencia de una obstrucción progresiva de las vías aéreas y en general no reversible. Está causada, principalmente, por el humo del tabaco y produce como síntoma principal una disminución de la capacidad respiratoria, que avanza lentamente con el paso de los años y ocasiona un deterioro considerable en la calidad de vida de las personas afectadas.
En una conferencia en la Jornada dedicada al Bienestar y el Envejecimiento en la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados, Servera explicó: “la dificultad para respirar es el resultado de una alteración médica, sea cual sea la edad del sujeto, aunque el paso de los años modifica el aparato respiratorio y deja a los ancianos mas proclives a padecer infecciones respiratorias".
Sin embargo, el jefe de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital General Universitario, Carlos Sánchez, ha indicado que "la enfermedad vascular es la primera causa de mortalidad en la población global y en mayores de 65 años".
Sánchez considera que en 2020 la tasa de decesos por deficiencias vasculares aumentará en un 240 por cien en adultos con más de 65 años.
"Sólo con rebajar un 10% el peso corporal, se reduciría el 50% el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, más un descenso de las necesidades insulínicas; bajarían la tensión arterial, la glucosa en ayunas, el colesterol total y los triglicéridos", añadió.
Por otra parte, el jefe del Servicio de Anestesia, Reanimación y Tratamiento del Dolor en el Hospital General, José de Andrés, afirmó: "lo que a una persona le hace tener ganas de vivir es no tener dolor", en relación a su ponencia sobre 'El dolor en la tercera edad'.
Para De Andrés, "el dolor no es una relación directa con el envejecimiento; no obstante, la mayoría de pacientes de la tercera edad no son tratados de un modo correcto frente al dolor, lo que puede dar lugar a depresiones".
Concluyó: "la medicina del dolor no sólo consiste en tratar el síntoma, sino que busca la calidad de vida del paciente".