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El síndrome de Stein Leventhal se caracteriza por un desequilibrio de las hormonas sexuales femeninas, ocasionando trastornos en el ciclo menstrual, cambios en la piel, la presencia de pequeños quistes en los ovarios, dificultad para quedar en embarazo y otros problemas.
Las hormonas sexuales femeninas contienen estrógenos, progesterona y andrógenos. Estos últimos, llamados habitualmente como “hormonas masculinas", se hallan en el sexo femenino en cantidades diferentes.
Cada ciclo menstrual es regulado por las hormonas. El síndrome las desestabiliza; surgen muchos andrógenos más transformaciones en otros niveles hormonales.
Hasta la actualidad no se pudo entender completamente por qué o cómo suceden los cambios en estos aspectos.
Los folículos son sacos dentro de los ovarios que contienen óvulos. Normalmente se liberan uno o más óvulos durante cada ciclo menstrual, lo cual se reconoce como ovulación.
En el síndrome que nos ocupa, los óvulos en los folículos no maduran y no son liberados desde los ovarios, por lo cual, acaban por constituir quistes ováricos muy pequeños.
Estos cambios cuentan con alta posibilidad de producir infertilidad.
El ovario poliquístico lesiona a las adolescentes cuando comienzan en ellas los períodos menstruales. Lo común es que la problemática se presente entre los 20 a 30 años.
Las mujeres con este trastorno con frecuencia tienen una madre o hermana con síntomas similares.
Ausencia de períodos menstruales, generalmente con antecedentes de tener uno o más períodos menstruales normales durante la pubertad (amenorrea secundaria).
Períodos menstruales irregulares, más o menos repetitivos, desde muy ligeros hasta muy abundantes.
Desarrollo de características sexuales masculinas (virilización).
Disminución del tamaño de las mamas.
Engrosamiento de la voz.
Agrandamiento del clítoris.
Aumento del vello corporal en el pecho, el abdomen y la cara, al igual que alrededor de los pezones.(hirsutismo).
Adelgazamiento del cabello en la cabeza, (calvicie).
Empeoramiento del acné.
Marcas y pliegues cutáneos gruesos u oscuros alrededor de las axilas, la ingle, el cuello y las mamas por la sensibilidad a la insulina.
Por otro lado, es usual detectar diabetes, hipertensión arterial y colesterol alto, así como también aumento de peso y obesidad.
El peso, el índice de masa corporal (IMC) y la circunferencia abdominal se toman en cuenta para determinar los factores de riesgo.
Bajar de peso es un aporte importante para reducir la diabetes, la hipertensión arterial y el colesterol alto.
Sin embargo, se demostró que ya apenas una pérdida de peso del 5%, ayuda al desequilibro hormonal e infertilidad sino se acompaña de medicación.
Los medicamentos utilizados son:
* Píldoras anticonceptivas o de progesterona para regularizar los ciclos menstruales.
* Metformina: aumenta la sensibilidad del cuerpo a la insulina; alcanza a mejorar los síntomas del síndrome del ovario poliquístico y algunas veces ocasiona la normalización de los ciclos menstruales.
A algunas mujeres, les hace perder peso.
Análogos de la hormona liberadora de hormona luteinizante (HLHL)
El tratamiento con citrato de clomifeno conduce a que el óvulo madure y sea liberado. Algunas veces, éste y otros fármacos para la fertilidad son fuentes fidedignas para embarazarse.
Los medicamentos u otros tratamientos para el crecimiento anormal de vello abarcan:
Píldoras anticonceptivas, tras varios meses de ingesta.
Los medicamentos antiandrogénicos, como la espironolactona y la flutamida, se prueban si las píldoras anticonceptivas no funcionan.
La eflornitina en crema retarda el crecimiento del vello facial indeseable en las mujeres.
La eliminación del vello -usando fuentes luminosas con o sin láser- daña los folículos pilosos individuales, de modo que no vuelven a crecer. Esto puede ser costoso y se necesitan múltiples tratamientos. La eliminación con láser se combina con otros medicamentos y hormonas.
El Glucophage (metformina), que provoca que las células sean más sensibles a la insulina, lleva a que la ovulación y los ciclos menstruales sean más regulares; además, evita la diabetes tipo 2.
En ciertas circunstancias se realiza una laparoscopia pélvica para extraer una sección del ovario o hacer agujeros en los ovarios, con el fin de tratar la ausencia de la ovulación e la infertilidad. Los efectos son temporales.
Las mujeres que sufren esta afección pueden quedar embarazadas con los tratamientos médicos o quirúrgicos apropiados y los embarazos generalmente son normales.
Aumento del riesgo de cáncer endometrial.
Infertilidad (el tratamiento precoz de la poliquistosis ovárica puede ayudar a prevenir la infertilidad o aumentar la posibilidad de tener un embarazo saludable).
Enfermedades relacionadas con la obesidad (el IMC de más de 30 y la circunferencia abdominal de más de 35), como hipertensión arterial, problemas cardíacos y diabetes.
Factible aumento del riesgo de cáncer de mama.
Consultar al médico si surgen síntomas de este trastorno.
Fuentes: Bulun SE, Adashi EY. The physiology and pathology of the female reporductive axis. In: Kronenberg HM, Melmed S, Polonsky KS, Larsen PR, eds. Williams Textbook of Endocrinology. 11th ed. Philadelphia, 2008:chap 16.
Radosh L. Drug treatments for polycystic ovary syndrome. Am Fam Physician. 2009;79:671-676.