informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Es una enfermedad descripta hace pocos años (1982); lleva a sufrir arritmias o incluso a padecer la muerte súbita. Su origen puede ser genético y, aunque no existe medicación para disminuir los riesgos, se trata con desfibriladores implantables.
El síndrome de Brugada expone a los pacientes a arritmias rápidas que dan lugar a la aparición de síncopes (pérdidas de conocimiento) y a la muerte inesperada y repentina.
Por su motivo genético, una vez detectado el síndrome en un paciente, es importante examinar a todos los miembros de su familia.
Aun así, no todos los que atraviesan por la enfermedad, incurren en arritmias.
En razón de ser una lesión recientemente descubierta, no se saben con precisión sus consecuencias.
No obstante, en algunos países del sudeste asiático supone la segunda causa de muerte en jóvenes.
Además, se da una clara incidencia en hombres en el orden mundial.
En realidad, perjudica a todas las edades, pero prevalece en la tercera década de la vida.
Dada su posibilidad muy cierta de herencia, es muy importante el estudio de los familiares cercanos de todo paciente con el mal.
A veces el síndrome se observa directamente en el electrocardiograma, aunque en otras ocasiones son necesarios estudios especiales (electrofisiológicos), mediante los cuales se busca provocar la aparición de las alteraciones electrocardiográficas para predecir el diagnóstico.
Ahora, asimismo, se disponen de pruebas genéticas que confirman la enfermedad en los pacientes en los que se sospecha su existencia.
No hay ninguna medicación que prevenga las arritmias y la pérdida de conocimiento. El tratamiento fundamental es la prevención de la muerte súbita.
Se precisa un dispositivo capaz de detectar la aparición de arritmias malignas y de devolver al corazón el ritmo normal. Los dispositivos, en general, son los desfibriladores implantables.
Fuente: Fundación Ramón Brugada