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Existe la falsa creencia que el uso de productos light ayudan a reducir el peso. Incurren en este error también los diabéticos que consideran que su consumo sustituye a una dieta bien balanceada, hasta creer que ingerirlos en abundancia es inofensivo por la ausencia de calorías. Sin embargo, hay que adoptar mucho cuidado e informarse convenientemente.
Los edulcorantes artificiales hallados en algunos productos, estimulan el apetito, un efecto contrario al que se espera.
Los alimentos bajos en grasas, azúcares o calorías, pueden perder importantes nutrientes al convertirlos en 'ligeros'.
El sedentarismo, comer en abundancia y la ausencia de actividad física conducen a la obesidad, en tanto persiste equivocadamente que los alimentos light contribuyen a bajar de peso.
Los diabéticos caen en el error que la utilización de los light eliminan una dieta excesiva de alimentos, pudiendo dejar de lado los ejercicios físicos, desconociendo que llevan al aumento de la obesidad.
Muchos paciente que sufren diabetes tipo 2 (no insulino dependientes) tienen exceso de peso por una mala alimentación y un pronunciado sedentarismo, por lo que su costumbre es comer productos “bajos en grasas”.
Una advertencia: un alimento light es aquel que ha sido procesado para que su contenido energético (medido en calorías) sea al menos 30 por ciento menor que el original de referencia.
Este tipo de alimentos han sido concebidos para la población que precisa restricciones en el consumo de sal, azúcar o grasas (personas con diabetes, presión arterial elevada o alto grado de colesterol en sangre) y para quienes quieren controlar o reducir su peso.
Las calorías que se disminuyen en los alimentos light son los azúcares y las grasas, y para que éstas sean bajas se emplean edulcorantes o sustitutos que le dan sabor dulce al producto; los más conocidos son aspartame (nutrasweet, canderel), sacarina (contenida en galletas, pan y refrescos) y acesulfame (incluido en ciertos productos lácteos).
Junto con los edulcorantes, los alimentos light se conforman con cierto tipo de almidones o hidratos de carbono modificados, como la polidextrosa y la maltodexótrina, compuestos que el organismo no digiere pero que proporcionan esponjosidad y textura.
Al igual que cualquier alimento industrializado, en el proceso de elaboración de los productos light, se pierden ciertos nutrientes.
Los alimentos light facilitan el cálculo de la ingesta calórica que necesita un sujeto que quiere bajar los kilos de más o mantener los que posee.
Por otra parte, la disminución de peso o mantenimiento del mismo, se benefician con una variedad de dieta que no somete a una alimentación escasa y desabrida.
Los diabéticos necesitan entre 1.500 a 3.000 mil calorías por día para permanecer activo.
Hay quienes opinan que los alimentos light producen consecuencias negativas.
Investigadores estadounidenses de la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) consideran que los edulcorantes artificiales estimulan el apetito, un efecto contrario al buscado.
Subrayan los especialistas que el ahorro de kilocalorías -que representa utilizar sustitutos en lugar de azúcar- es de sólo unas 40 kilocalorías en ciertos productos.
Al aspartame, químico aplicado como edulcorante, se le adjudican efectos dañinos, y la misma FDA reconoce que existen 92 síntomas asociados a su consumo, como dolor de cabeza, migraña, dolor en las articulaciones, pérdida de la visión, mareo, problemas gastrointestinales, fatiga, depresión, irritabilidad, problemas menstruales, ataques epilépticos y arritmia cardiaca.
Por otra parte, un amplio grupo de estudiosos asegura que es inofensivo.
Pese a ello, en cuanto a diabéticos, hay productos que carecen de azúcar, si bien reúnen otras sustancias que elevan los niveles de glucosa y, consecuentemente, su aporte calórico es alto; por ello, se debe asegurar de que no contengan sacarosa, fructosa ni maltodextrina.
Hay que fijarse si los productos con bajas calorías realmente cumplen este principio; además, el mismo alimento se encuentra en envases diferentes con precios distintos.
Poner atención especial en las etiquetas; hay que leer en la parte posterior del envase una tabla de información nutricional, donde se describen los valores nutricionales y su aporte calórico real.
Los productos light no traen ninguna “sustancia” comprobada que disminuya la masa corporal, solamente contienen menos calorías que otros.
Incluso, es posible que a pesar de su consumo, si no se lleva una dieta balanceada, pueden producir obesidad.
Las personas diabéticas es posible que se compliquen al excederse en su ingesta, ocasionando un incremento en los niveles de glucosa y más complicaciones..
Los diabéticos, según los expertos, es ideal que coman productos naturales y frescos, agregando “light”, con moderación y tras una consulta médica.