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Se acaban de descubrir grupos de proteínas exclusivos en el fluido espinal de una variante de la enfermedad crónica de Lyme y el síndrome de fatiga crónica, cuyas características son similares.
El hallazgo es considerado un comienzo promisorio que aclara parte de la confusión entre ambas afecciones, que reúnen síntomas muy parecidos y carecen de un método efectivo de diagnóstico.
La enfermedad de Lyme se suele curar con antibióticos, pero algunos pacientes sufren dolor, fatiga y problemas neurológicos, incluso déficit de memoria, prolongándose las afecciones durante meses o años después de la conclusión del tratamiento.
''Es un primer paso muy importante'', anunció la doctora Suzanne Vernon de la Asociación Estadounidense de Fatiga Crónica y Síndrome de Disfunción Inmunológica (CFIDS) .
El nuevo estudio analizó el fluido espinal de 25 pacientes de Lyme crónica, 43 con síndrome de fatiga crónica y 11 personas saludables.
Mediante el uso de una tecnología especial, “los investigadores detectaron más de 2.500 proteínas en cada enfermedad y exclusivas de cada una de ellas”, precisó el doctor Steven Schutzer, de la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey, quien dirigió el estudio.
Se necesitan más comprobaciones, advirtió el doctor Joseph Breen, un especialista en Lyme del Instituto Nacional de Salud, que contribuyó a financiar la investigación, aunque “las nuevas pistas ayudarían a descifrar la biología de estas dolencias”, según el informe publicado en la revista PLoS One.
Es una infección por un tipo de bacteria (un germen) llamada espiroqueta y sus portadores son las garrapatas que muerden a humanos y animales.
Se observa la prevalencia de la enfermedad en las áreas rurales y suburbanas de EE.UU y Europa, Asia, Australia y Sudamérica.
Suscita una erupción cutánea de tipo "rash" (un sarpullido), que aparece entre tres y treinta días luego de que una garrapata haya mordido. La erupción usualmente se inicia donde la garrapata mordió. Se presenta una pequeña mancha roja que va aumentando de tamaño; el centro de la misma puede palidecer, originando un aspecto blanco de anillo, pero no siempre ocurre así.
Algunas personas con esta afección tienen muchas manchas rojas con ardor, dolor o comezón.
Otros síntomas incluyen fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, rigidez en el cuello, fatiga y dolores musculares. Rara vez, la enfermedad de Lyme en su etapa inicial se disemina hacia el corazón o el sistema nervioso.
Si la enfermedad alcanza al corazón, la persona siente que éste late irregularmente o despacio. El avance hacia el sistema nervioso hace que la cara se vea lánguida (una condición que se conoce con el nombre de parálisis de Bell), pudiendo ocasionar entumecimiento en los brazos y piernas, o hinchazón de las membranas que rodean el cerebro, lo cual se conoce con el nombre de meningitis.
Si este trastorno no se trata, es posible que se propague a otras partes del cuerpo.
En su etapa tardía incluye artritis (articulaciones dolorosas e hinchadas, especialmente la rodilla o más de una articulación) y problemas del sistema nervioso, sumándose cambios de humor, inconvenientes de concentración y de sueño, pérdida de la memoria y debilidad muscular.
Causa fatiga prolongada y dolor físico, viene siendo calificada desde hace bastante tiempo como psicosomática, o asociada con estrés o traumas. La mayoría de los pacientes niegan estas razones esgrimidas.
Ha sido muy difícil lograr una correlación de causa-efecto.
Es una afección orgánica, multisistémica y permanente. Alcanza a lesionar de manera progresiva el sistema inmunológico, el neurológico, el cardiovascular y el endocrino, produciendo una fatiga severa, pérdida sustancial de
concentración y memoria, desorientación espacial, sueño no reparador; intolerancia a la luz, al sonido y a los cambios de temperatura, al estrés emocional y a la actividad física; dolor muscular y en las articulaciones; sensibilidades químicas múltiples y una sensación de estado gripal continuo, entre otras manifestaciones.
Otras fuentes: revista de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU.
Academia Estadounidense de Médicos de Familia.