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Aseguran que las camas solares pueden convertir en adictas a las personas que habitualmente adoptan este tratamiento cosmético, por lo cual habría que descartar la salubridad de estos dispositivos por sus consecuencias negativas.
Arribaron a esta conclusión un grupo de especialistas abocados a su estudio de la Universidad de Nueva York, quienes difundieron en la revista Archives of Dermatology que la exposición a los rayos ultravioletas podría dar lugar a patrones de adicción similares al consumo de drogas.
“Quienes se broncean con este método se cree que podrían volverse adictos al mismo”, especificaron los expertos.
El bronceado en las camas solares se logra con la aplicación de rayos violetas; generalmente, se realizan varias sesiones para que la piel logre el tono que produce el sol.
Estas camas son de amplio uso y se hallan muy cuestionadas a partir de diversas investigaciones que observaron el aumento de peligro de contraer cáncer de piel.
Sin embargo, la práctica sigue incrementándose, especialmente en adultos jóvenes, pese a que la Organización Mundial de la Salud viene remarcando desde 2005 que no es recomendable su utilización en menores de 18 años por el riesgo de adquirir un melanoma, y aún cuando numerosos comunicados de esta entidad afirman que el público debe saber sobre los peligros vinculados con la radiación natural y los rayos ultravioletas no solares.
La comprobación de la adicción a este tipo de bronceado, se obtuvo a través de un seguimiento prolongado de 421 estudiantes universitarios de Estados Unidos. Se llevaron a cabo dos cuestionarios para diagnosticar el alcoholismo, el abuso de drogas y el comportamiento cosmético ante la cama solar, a cargo de los especialistas Catherine Mosher y Sharon Danoff-Burg.
Fueron analizados los síntomas de ansiedad, depresión y consumo de sustancias.
De los 421 voluntarios, se constató que 229 habían utilizado la cama solar en un promedio de 23 ocasiones durante el 2010. De ellos, el 39,3% cumplía el criterio para ser considerado adicto al bronceado –conforme los datos aportados por uno de los cuestionarios- y otro 30,6% de los jóvenes reunió los mismos requisitos para el otro interrogatorio.
Asimismo, todos mostraron un riesgo incrementado a la exposición de desarrollar síntomas de ansiedad, abuso de alcohol, marihuana y otras sustancias.
El último estudio sobre camas solares, indica expresamente que es preciso tratar los desórdenes de comportamiento en este aspecto, con el fin de reducir el cáncer de piel en quienes son proclives a prolongar el hábito del bronceado hasta incurrir en la adicción.