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RICKETTSIOSIS, EHRLICHIOSIS Y BABESIOSIS: ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR GARRAPATAS A HUMANOS
Las enfermedades infecciosas transmitidas por garrapatas a humanos ha concentrado amplio interés en los últimos años.
Por ejemplo, las afecciones denominadas Rickettsiosis y Ehrlichiosis obedecen a varios patógenos (Ehrlichia, Babesia, Rickettsia, Hepatozoon, Borrelia, Anaplasma o Mycoplasma)) que atentan contra el perro, el que contrae garrapatas y acaba perjudicando la salud de la gente.
Control del medio ambiente
La mayoría de estos padecimientos poseen un tratamiento efectivo y buenas expectativas si se diagnostican de inmediato.
Pero siempre es sumamente importante el control efectivo de las garrapatas en el medio ambiente, como medida eficaz de prevención.
Incremento de infecciones en el animal
Los agentes infecciosos ahora se están descubriendo en lugares muy diversos y distantes, a raíz del cambio climático y los movimientos migratorios de los propietarios y sus mascotas.
Rickettsiosis
Las rickettsias son bacterias gram negativas intracelulares que se transfieren a animales o personas por variados vectores artrópodos, como las garrapatas.
En todo el mundo, el cuadro clínico de las rickettsias reúne: estado febril agudo en perros y humanos.
Las rickettsias no producen una infección persistente.
Pese a la existencia de antibióticos anti-Rickettsii muy seguros, persiste un alto porcentaje de mortalidad en humanos asociado a R. rickettsii.
Desde la fijación de la garrapata al hospedador y la transmisión de la R. rickttsii transcurren entre 5 y 20 horas; pasan de 3 a 5 días para el desarrollo de signos clínicos típicos:
Dolor articular o dolor poco localizado asociado a poliartritis o polimiositis.
Fiebre, anorexia, depresión, vómitos, diarrea y cuadro neurológico.
Otras consecuencias menos frecuentes son: secreción mucopurulenta nasal u ocular, aumento de los vasos esclárales (venas mucosas), taquipnea (respiración rápida y superficial), tos, edema escrotal u orquitis.
Si se demora el comienzo del tratamiento en el perro, o no se realiza, se produce su muerte.
Por el intenso daño vascular, los fluidos deben usarse con cuidado para no empeorar el estado de salud del perro.
No empeora la condición, con la administración de prednisolona a dosis antiinflamatoria o inmunosupresora junto con doxiciclina.
Ehrlichiosis
El agente etiológico es la Rickettsia Ehrlichia canis: una bacteria gram negativa que parasita de forma obligatoria los monocitos circulantes, como agregados intracitoplasmáticos denominados mórulas.
La Ehrlichia canis es transmitida por la garrapata del perro, el Ripicephalus sanguineus.
Se han dado contaminaciones en humanos en Asia, África, Europa y América.
El perro puede sufrir múltiples infecciones simultáneas de agentes etiológicos transmitidos por las garrapatas, lo que aumenta la complejidad de los casos clínicos.
Sucede cuando la garrapata infectada ingiere sangre y genera una contaminación por las secreciones salivares del área de succión.
El perro infectado atraviesa por tres fases: aguda, subclínica y crónica.
La trombocitopenia (disminución del número de plaquetas en sangre) en la fase aguda y la pancitopenia (bajo conteo de glóbulos rojos y blancos y plaquetas) en la fase crónica “son alteraciones altamente sugestivas de ehrlichiosis pero no conclusivas”.
El tratamiento más adecuado lo constituye el suministro de doxiciclina a una dosis de 5 mg/kg/cada 12 horas o 10 mg/kg/día durante 3-4 semanas.
Asimismo, es útil el dipropionato de imidocarb con una dosis de 5 mg/kg subcutáneo, después de un terapia anterior con atropina y seguida por una segunda inyección 15 días después.
Otro tratamiento que brinda buenos resultados se basa en fármacos inmunosupresores como los glucocorticoides, junto con el tratamiento específico antiE. canis (tetraciclinas y dipropionato de imidocarb).
Babesiosis
La Babesia spp. parasita los eritrocitos y ocasiona anemia, se distribuye mundialmente.
En muchos casos la Babesiosis canina se complica con otras enfermedades transmitidas por garrapatas o hemoparásitos (Ehrlichia, Leishmania, Mycoplasma, Bartonella, Rickettsia).
Las Babesia spp. son parásitos eritrocitarios que infectan (a través de las garrapatas) a animales domésticos, salvajes y a humanos .
La babesiosis es provocada por piroplasmas grandes (Babesia canis) y por piroplasmas pequeños (Babesia gibsoni).
Hay diferentes vías de transmisión de la Babesia spp. La principal proviene de las garrapatas, aunque cada especie de Babesia se transmite por un vector diferente.
En general, la Babesia spp. se contagia de modo transestadial, de un estadio de la vida de la garrapata a otro; además, de carácter transovárico, mediante huevos de la garrapata que pueden trasladarse por generaciones de garrapatas sin alimentarse de ningún hospedador infectado.
La Theileria spp., en cambio, presenta un estadio preeritrocitario en los linfocitos y no muestra transmisión transovárica en la garrapata.
Otra vía de transmisión son las transfusiones sanguíneas. Los factores de riesgo son la predisposición racial en Greyhounds (B. canis), American Staffordshire y Pit Bull (B. gibsoni), las perreras (donde hay una elevada presencia de garrapatas) y las peleas de perros (B. gibsoni, B. canis).
Las reacciones más comunes de perros con babesiosis son: letargia, debilidad, mucosas pálidas, anorexia y mal aspecto general, anemia, hiperglobulinemia y trombocitopenia.
La infección por B. microtiLike se considera grave, debido a que un elevado porcentaje de casos se asocia con azotemia grave (niveles anormalmente altos de compuestos nitrogenados en la sangre).
Alvaro Franco Plasín