informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Ambas sustancias son los únicas con aporte alimenticio que no se echan a perder.
Aún cuando a la miel se la guarde por largos períodos en un lugar oscuro y se cristalice, sólo basta abrir la tapa y con el calor de agua hervida, dejarla derretir para que resulte como nueva.
Nunca hay que hervir la miel ni ponerla en el microondas porque se matan las enzimas.
La canela y la miel pueden curar muchas enfermedades. La ciencia acepta a la miel para su uso sin efectos secundarios y, tomada con prudencia, aunque sea dulce, no perjudica a los diabéticos.
Una pasta de miel y canela, aplicada todas las mañanas en pan, en vez de mermelada, reduce el colesterol en las arterias y previene ataques de corazón.
Además, aquellos que ya han pasado por lesiones cardíacas, si siguen esta costumbre en el desayuno, encuentran protección.
Su uso regular logra un aliento sano y fortalece el músculo y el movimiento rítmico del corazón.
Los pacientes se benefician tomando diariamente, por las mañanas y las noches, una taza de agua caliente con dos cucharadas de miel y una cucharadita de canela en polvo.
La Universidad de Copenhague sacó un comunicado en el que especifica que aquellos médicos que aconsejaron este recurso natural antes del desayuno, han corroborado la disminución de los dolores artríticos en 73 de 200 personas; en tanto, al mes de su ingesta,los pacientes prácticamente inmovilizados alcanzaron a caminar con mínimos dolores y hasta sin ellos.
La canela esparcida en dos cucharadas de miel - antes de las comidas- ofrece la posibilidad de reducir la acidez y digerir hasta los alimentos más pesados.
Varios estudios científicos constataron que un ingrediente natural de la miel ayuda a combatir los gérmenes de la influenza y da protección ante el catarro.
Tanto los resfríos severos como la sinusitis poseen un aliado para su curación: una cucharada de miel tibia con 1/4 de cucharadita de canela por espacio de tres días.
El té con miel y canela, bebido regularmente, disminuye los daños causados por la edad avanzada en los tejidos y radicales libres, manteniendo la piel fresca.
Se precisan cuatro cucharadas de miel, una de canela en polvo y tres tazas de agua hirviendo para hacer un té. Hay que consumir un cuarto de taza, tres a cuatro veces al día.
La miel pura con tres cucharaditas de canela, como un alimento diario, contribuye a bajar el colesterol.
Miel tomada con canela alivia los dolores de estómago y úlceras.
La combinación de ambas sustancias las reducen.
El uso diario de miel y canela en polvo fortifica al sistema inmunológico y protege al cuerpo de bacterias y virus. La miel contiene vitaminas y hierro.
La utilización constante de la miel fortifica las células blancas de la sangre.
Investigaciones que se acaban de realizar en Japón y Australia han verificado que el contenido de azúcar en la miel no debilita la cantidad de fuerza en el cuerpo.
Personas de la tercera edad que consumen miel y canela en partes iguales, están más alertas y son más flexibles. La Clínica Mayo de E.E:UU., que ha hecho la investigación, indicó que un vaso con una cucharada de miel y espolvoreado de canela todos los días al levantarse y a las tres de la tarde, cuando la vitalidad del cuerpo empieza a disminuir, incrementa la fuerza en el organismo y que se experimenta a la semana de su ingesta.
Gárgaras con una cucharada de miel y canela en agua caliente, conservan el aliento fresco durante todo el día.