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Las fiestas son una época en la que es difícil seguir una rutina saludable.
Con los reuniones familiares, las fiestas laborales y los brindis con champagne, la tentación de dejarse llevar por las calorías está en todos lados, hasta el punto que hay quienes cancelan las clases en el gimnasio, con el fin de abocarse a celebrar sin darle respiro al estómago y al hígado.
Pero un estudio realizado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, publicado en New England Journal of Medicine, muestra que la mayoría de las personas sólo aumenta uno o dos kilos en el período de las fiestas.
No obstante, generalmente nadie baja ese peso aumentado, de manera que lo irá acumulando año tras año.
Los expertos aseguran que si uno trabajó todo el año para mantenerse en forma, éste es el momento de darse un poco de rienda, aunque sin perder el horizonte de la moderación.
"Evalúe la realidad. Son las fiestas. Es un momento del año maravilloso, no debería ser estresante. Es tiempo de cambio de rutina, de celebración, son todas cosas buenas”, dijo Carol Espel, directora del grupo de aptitud física de la lujosa cadena de clubes Equinox.
Espel sugirió trazarse un plan para las fiestas.
"Concéntrese en mantener cierto nivel de nutrición y ejercicio en el que estuvo trabajando todo el año", manifestó. "Pregúntese a sí mismo, '¿Qué puedo hacer para que cuando empiece enero yo no sienta que tengo que comenzar todo otra vez?'".
"Si normalmente la persona se entrena cuatro o cinco veces por semana, hay que tratar de hacerlo tres veces, o incluso dos. Sabemos por investigaciones que dos veces por semana es la cantidad mínima requerida para mantenerse en forma", expresó Espel.
Para aliviar la culpa, Espel aconsejó planificar los "permitidos".
"Disfrute la comida de las fiestas. Sólo piense antes lo que realmente quiere. Si su madre hace un puré de papas genial, decida que va a consumir eso. Luego, quizá un vaso de vino, en lugar de tres", advirtió.
"Algunas personas simplemente se sueltan. Eso es un error. Cuando uno es selectivo, ese pánico nunca cunde. Uno se protege. Se controla", explicó Espel. "Haber aumentado de peso es lo último que uno quiere el 1 de enero, agregó.
Por su parte, Jessica Matthews, portavoz del Consejo Estadounidense sobre Ejercicio, señaló que durante las fiestas ella conjuga el ejercicio físico con el tiempo compartido con su familia.
"Los gimnasios cambian sus cronogramas o cierran, por lo que uno tiene esa encrucijada: ¿debería salir a ejercitar o destinar el tiempo a mi familia? Yo trato de reunir a todos para hacer algo en conjunto", explicó Matthews.
"La época de las fiestas me inspira a compartir ese regalo de salud y bienestar con mi familia, compartiendo actividades físicas fuera de los horarios de comidas y que también nos aporten diversión”, concluyó Matthews, que es entrenadora personal.
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