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Las inyecciones de grasa permiten recuperar el lenguaje normal y mejoran la calidad de vida de los pacientes con las cuerdas vocales paralizadas.
La parálisis unilateral de las cuerdas vocales ocurre cuando se dañan los nervios de un lado de la laringe y se paraliza una de las cuerdas vocales. A los pacientes se les debilita la voz y hasta pueden inhalar líquidos en los pulmones o ahogarse mientras beben.
La cirugía en el cuello, como la que se realiza para extirpar la tiroides, es la causa más frecuente de daño nervioso, aunque pueden experimentarlo adultos mayores que no se realizaron la operación. Se estima que, cada año, una de cada 240 personas sufre esa lesión.
Si bien algunos casos de parálisis de cuerdas vocales no necesitan tratamiento y otros se pueden reparar con terapia vocal, a menudo se requiere cirugía. La operación acerca la cuerda vocal inactiva a la saludable para mejorar el habla y facilitar la deglución.
Los cirujanos usan una gran variedad de materiales, desde colágeno hasta teflón, que casi se dejó de aplicar debido a que produce algunos crecimientos problemáticos.
El equipo de Tuan-Jen Fang, de la Universidad Chang Gung, en Taiwán, analizó los resultados obtenidos en un grupo de pacientes con parálisis unilateral de las cuerdas vocales tratados con inyecciones de grasa en el Hospital Chang Gung Memorial.
El equipo usó pequeñas cantidades de grasa extraídas del abdomen de cada paciente. El procedimiento ya se había utilizado, pero con distintos resultados en el largo plazo y con repetición de las inyecciones.
La calidad de la voz, según pruebas y cuestionarios, mejoró significativamente al mes de la cirugía y durante el año.
Cuando el equipo evaluó la vitalidad y la interacción social de los pacientes y si los problemas físicos y emocionales interferían en su vida, halló que éstos estaban por debajo del rango normal de la población general antes de la cirugía.
La operación, mejoró en todos esos aspectos, excepto en el desempeño físico. De los 27 pacientes que respondieron una encuesta de satisfacción quirúrgica, 24 consideraron que la experiencia había sido buena, muy buena o excelente.
El equipo concluyó que el estudio demuestra que las inyecciones de grasa "son un tratamiento posible para mejorar no solo la voz, sino la calidad de vida".
FUENTE: Archives of Otolaryngology-Head and Neck Surgery,