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El té verde y la práctica del Tai Chi incrementan la salud ósea de las mujeres que ya han pasado la menopausia, de acuerdo a un estudio que se dio a conocer durante el encuentro “Biología Experimental 2011” realizado en Estados Unidos.
El Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Tecnológica de Texas, que tuvo a su cargo la investigación recientemente difundida, informó que el consumo moderado -aunque asiduo- de esta infusión, reduce los riesgos de enfermedades degenerativas crónicas graves, tales como “trastornos cardiovasculares y osteoporosis”, en razón de que contiene muchos componentes denominados polifenoles de potente actividad antioxidante.
La experta Chawan-Li Shen –para arribar a estas conclusiones- trabajó sobre un modelo animal. A ratas hembras de mediana edad se les extirparon los ovarios, procediéndose a la evaluación de los efectos de la ingesta de té verde “sobre la protección contra la descomposición de la microarquitectura ósea”. Chen se basó en el conocimiento de que la gente en esta situación provoca la osteoporosis, enfermedad que ataca especialmente a las mujeres postmenopáusicas.
Se analizaron 171 mujeres postmenopáusicas de una edad media de 57 años con huesos débiles por una osteoporosis aún incompleta.
Se dividieron en cuatro grupos: el primero, recibió placebo y no hizo tai chi; el segundo, consumió 500 mg/día de polifenoles del té verde sin realizar el ejercicio (GTP); el tercero contó con placebo y ejercitó tai chi (placebo+TC); por último, al cuarto le fueron suministrados polifenoles de té verde y acompañó el tratamiento con tai chi (GTP+TC). Las participantes, durante seis meses, fueron controladas a través de muestras sanguíneas y de orina y análisis de su fuerza muscular.
El consumo de GTP, es decir; la toma de 4 a 6 tazas de té verde diarias, junto con la ejercitación simultánea de Tai Chi, elevaron los marcadores de salud ósea a los 3 y 6 meses. Asimismo, se comprobó una mayor fortaleza muscular pasados los primero seis meses de tratamiento.
Así como creció el tono muscular, las participantes que asistieron a clases de tai chi manifestaron que se sentían mejor en las áreas emocional y mental.
“Los marcadores biológicos de estrés oxidativo logran una mejora sustancial por los polifenoles y el Tai Chi en conjunto”, indicaron los investigadores.
El fundamento es el siguiente: el estrés oxidativo es el principal motivo inicial de la inflamación. Entonces, el descubrimiento sugiere que el té verde y el tai chi ayudarían a que decrezca la etiología subyacente, no solo de la osteoporosis sino igualmente de otras enfermedades inflamatorias.
Shen y su equipo concluyeron que existe un “efecto favorable en el consumo moderado de té verde sobre la remodelación ósea en la población pre-osteoporótica”, mientras se abocan a extender el estudio con medidas que determinen fehacientemente el grado de beneficio en la densidad de los huesos.