informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Se sabe que en situaciones de estrés, el 40% de las personas comen menos de lo normal, y otro 40% consume más. Este último grupo fue evaluado por el equipo del argentino Mario Perelló, investigador del Conicet en el Instituto Multidisciplinario de Biología Celular, e identificó el mecanismo interno del organismo que provoca al deseo de ingerir en abundancia "alimentos confortables" y con alto contenido de grasas.
Los resultados se publicaron en la revista especializada Journal of Clinical Investigación, donde se explicita que la hormona ghrelina -producida por el estómago- aumenta sus niveles en casos de alto estrés, estimula el apetito y “potencia el efecto placentero”; lo que conduce a la persona estresada a consumir alimentación en demasía y sobre todo la que posee mucha grasa.
Los investigadores crearon en ratones un cuadro de estrés crónico y un conflicto social crónico; ambos se relacionaron íntimamente, al punto de que el estrés que adquirió cronicidad dio cuenta de lo difícil que es arribar a una curación.
En una jaula colocaron un ratón junto con otro agresivo y permitieron un encuentro no letal. En el experimento, el agresivo atacaba a su par cada cinco minutos diariamente y por el término de 10 días.
El ratón subordinado siguió expuesto a la agresividad porque sólo una placa de acrílico perforada separaba a los dos, de tal manera que se mantuvo a la vista, al olor y a los ruidos del animal agresivo.
"Este modelo origina un estrés muy potente, que es posible cuantificar a partir de la medición de hormonas en sangre, suscitando una variedad de efectos en el comportamiento, que hasta son motivo para que algunos autores “estudien la depresión”, remarcó Perelló, quien también contó con la colaboración de expertos de la Universidad del Suroeste de Texas, y la Universidad Johns Hopkins.
"Esta investigación nos hace pensar cómo podríamos reducir el estrés crónico y cómo detener el aumento de la hormona ghrelina para que los pacientes no agreguen más kilos a su peso" , dijo Silvio Schraier, del servicio de nutrición del Hospital Italiano de Buenos Aires.
"El trabajo ayuda a comprender los mecanismos hormonales desencadenados por el estrés, que sigue siendo un problema grave –subrayó Daniel López Rosetti, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés–. Acotó, como ejemplo, que la crisis financiera por la que atravesó la Argentina en 2001 provocó 20.000 infartos más al año siguiente".
Cuando se fríen en aceite suman cerca de 380 calorías cada 100 gramos y una alta suma de grasas.
Una bocha de 100 gramos de helado de crema tiene unas 185 calorías; la grasa viene de la leche y sus derivados y, en menor proporción, del coco y la palma hidrogenados.
Las elaboradas “en el hogar y con carne desgrasada” son un alimento equilibrado: ofrecen hidratos de carbono, proteínas y vitaminas.
Pero la hamburguesa comúnmente en venta reúne exceso de grasas con el objetivo de potenciar su sabor.
Contenidos peligrosos: harina, huevo, azúcar y la grasa de la manteca o la margarina. En 100 gramos de torta de chocolate se encuentran cerca de 30 gramos de grasa.