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La dermatitis herpetiforme, caracterizada por la presencia de ampollas dolorosas, prurito y quemazón en los codos, las rodillas y las nalgas, produce gran dolor y se asocia a la ingesta de gluten (una proteína del trigo, el centeno y la cebada) que da lugar a la celiaquía: una afección que hace que el sistema inmune ataque al intestino delgado.
Pero si bien la celiaquía requiere tratamiento y control de por vida, no sucede lo mismo con la variante de dermatitis citada, ya que un pequeño porcentaje de la población perjudicada alcanza una etapa de remisión y hasta deja de necesitar medicamentos o la continuidad de una dieta estricta.
Aunque la mayoría de los casos de dermatitis herpetiforme dura toda la vida, hay posibilidades de que ciertos pacientes dejen de pacerla para siempre, reveló el autor de un estudio al respecto, doctor Stephen Katz, de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
La celiaquía es una inflamación crónica de la parte próxima del intestino delgado y que se daña con el consumo sobre todo de gluten más otras proteínas que se encuentran en el trigo, la cebada y el centeno.
* Dolor abdominal.
* Distensión abdominal, hinchazón, gases, indigestión.
Estreñimiento.
* Disminución del apetito (también puede aumentar o permanecer inalterable).
* Diarrea crónica u ocasional.
* Intolerancia a la lactosa (en el momento del diagnóstico y generalmente desaparece con tratamiento).
* Náuseas y vómitos.
* Pérdida de peso inexplicable (aunque los pacientes experimenten sobrepeso o no en el momento del diagnóstico).
Una de cada 133 personas tiene enfermedad celíaca en Estados Unidos. “Un escaso porcentaje –destacó Katz- generará dermatitis herpetiforme, que se diagnostica con una biopsia de piel para identificar proteínas.”
El tratamiento abarca en general medicamentos como dapsona y una dieta estricta y libre de gluten para controlar los síntomas.
Pero la nueva investigación demostró que en 10 de 86 pacientes con dermatitis herpetiforme desaparecieron los síntomas, aún tras suspender la medicación y retomar la dieta normal.
De modo que, pese a los celíacos deben comer sin gluten durante toda su vida, Katz señaló que aquellos con dermatitis herpetiforme - sin síntomas intestinales- podrían comenzar por suspender la dieta y observar cómo se sienten.
Los remedios contra la dermatitis herpetiforme dan resultado; no obstante, reconoció que reúnen algunos efectos adversos, como la disminución de los glóbulos rojos, por lo que lo ideal es que los enfermos tomen la dosis más baja posible y hasta consigan suspender toda la medicación a la vez.
Katz va reduciendo paulatinamente y en varios años la dosis, y sus pacientes, en paralelo, consumen pocas cantidades de gluten, mientras se los somete a una observación para verificar si los síntomas reaparecen.
"Incentivo a la gente a hacerse algo de trampa a sí misma para comprobar si necesita la dieta. Si a los enfermos de dermatitis herpetiforme no les hacen falta los remedios, es posible que tampoco deban seguir la dieta", añadió el especialista.
En la investigación, publicada en Archives of Dermatology, un tercio de los pacientes con dermatitis herpetiforme había sufrido alguna vez síntomas de enfermedad celíaca; sin embargo, entraron en una etapa de remisión como quienes no sufrieron los síntomas pertinentes.
Por su parte, el doctor John Zone, jefe del Departamento de Dermatología de la University of Utah, quien revisó los resultados del estudio, concluyó que existe una remisión espontánea del 12%.
No obstante, expresó que los médicos nunca deben dejar de preocuparse, aún en estas situaciones, ya que hay que tener en cuenta que las personas que no se avienen a una dieta estricta corren el riesgo de contraer linfoma u otras complicaciones.
FUENTE: Archives of Dermatology,