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Al igual que en muchas otras enfermedades, en el caso puntual de la osteoporosis la alimentación tiene un rol fundamental, ya que las personas de bajo peso, o mal nutridas, reúnen muchas más posibilidades de desarrollar esta condición en cualquier momento de su vida.
Es la pérdida del hueso. A lo largo de la vida, los huesos recambian sus células viejas por nuevas para sostener una estructura resistente y flexible. Pero varios factores pueden perturbar el metabolismo óseo y provocar quiebras. Entonces, el hueso se torna más frágil y susceptible a las fracturas de muñeca, vértebras y cadera.
La primera fractura suele ser la de muñeca alrededor de los 50 años y la más frecuente es la vertebral, que es muy dolorosa y suele perturbar la mecánica respiratoria.
La más temida es la de cadera porque presenta mayor riesgo de recuperación para caminar y retomar la vida cotidiana sin cambios.
Hormonas en mujeres
“A la osteoporosis se la llama “una enfermedad silenciosa” dado que es asintomática, hasta que aparece la fractura. Los trastornos hormonales que se dan en la menopausia juegan un rol clave en su aparición en mujeres predispuestas a la afección.
La abrupta disminución de las hormonas femeninas en esta etapa de la vida causan la pérdida de masa ósea y huesos más débiles.
Una vez que la osteoporosis surge, no hay manera de restablecer el daño que sufre la estructura ósea, por lo que la opción mejor es la prevención mediante una alimentación diaria rica en calcio, fósforo, potasio y vitamina D.
No consumir los alimentos con alto contenido de sodio, grasas o una dieta hipercalórica.
Dejar de lado bebidas alcohólicas.
Tampoco tomar en exceso cafeína, que se halla en el café, el té y el mate; la razón es que limita y afecta la absorción del calcio que se le proporciona al organismo a través de otros productos alimenticios.
Lácteos desnatados, yogurt, quesos y leche.
Vegetales: espinacas, acelga, brócoli, frutas frescas y secas.
Legumbres, lentejas, arvejas, habas, soja; todas contienen fitoestrógenos, que ayudan a la calcificación sobre todo durante la menopausia.
Semillas de lino, sésamo y girasol.