informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
En lugar de comer carbohidratos, y con el propósito de mejorar el azúcar en sangre y el colesterol, se recomienda a los diabéticos media taza diaria de frutos secos.
Se ha comprobado que las personas con diabetes tipo 2, bajan -en el término de tres meses- los niveles de glucosa y colesterol “malo”-, si se acostumbran diariamente a ingerir estos frutos.
Un estudio reciente verificó resultados adversos en los pacientes que suplieron a diario los carbohidratos con un "muffin" de harina de trigo integral y sin azúcar.
“Los frutos secos pueden ser parte de una dieta saludable”, declaró en la revista Diabetes Care el coautor de la investigación Cyril W.C. Kendall, de la University of Toronto, en Canadá.
Agregó: "Los frutos secos tienen mucha grasa, pero ahora sabemos que son saludables", al referirse que se califican como grasas insaturadas, “vinculadas con una reducción del riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca, a la vez que brindan otros beneficios para la salud”.
En su declaración Kendall no dejó de admitir que “aportan muchas calorías”, de ahí que son aconsejables uno o dos puñados por día, al tiempo que aclaró: “podrían reemplazar tentempiés no tan saludables".
El equipo de Kendall dividió en tres grupos y al azar 117 adultos con diabetes tipo 2. El primero, comió la mitad de una taza de frutos secos sin sal y diarios (475 calorías) en lugar de los carbohidratos habituales; el segundo, dejó de lado los carbohidratos para ingerir "muffins saludables" de harina de trigo integral y sin azúcar.
El tercero, combinó la mitad de los frutos secos y la mitad del muffin integral.
Cumplidos tres meses del régimen, el primer grupo alcanzó una reducción del 0,2 por ciento en la hemoglobina A1C: un indicador del control del azúcar en el largo plazo.
El cambio fue pequeño, explicó Kendall, al compararlo con lo que se considera una mejoría "clínicamente significativa" del control del azúcar en sangre. Pero añadió que los diabéticos se hallaban bajo tratamiento farmacológico y mostraban una tendencia acentuada a disponer de un buen control de su enfermedad.
En consecuencia, afirmó Kendall, los frutos secos favorecen adicionalmente el tratamiento proporcionado por los medicamentos.
El nivel promedio del LDL o "malo" disminuyó de 97 a 89 mg/dL. (se considera óptimo un nivel por debajo de 100 mg/dL). Esta situación favorable no se observó en los otros dos grupos.
Kendall atribuyó la mejoría en glucosa y colesterol LDL a las grasas monoinsaturadas, subrayando el efecto de las nueces.
Afirmó: “estas últimas reúnen proteína, algo de fibra y algunos polifenoles", que son antioxidantes presentes en una gran variedad de alimentos de origen vegetal”.
Lo importante para los diabéticos, aconsejó Kendall, es recordar que la alimentación u otros hábitos, como el ejercicio regular, son importantes. "La dieta es clave, aun cuando se estén tomando medicamentos", manifestó.
En reemplazo de los frutos secos, los enfermos de diabetes pueden optar por otras fuentes de grasa monoinsaturada, como el aceite de oliva y la palta.”Es interesante que estos productos se integren a su dieta”, opinó Kendall.
FUENTE: Diabetes Care