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CONTAMINACIÓN AMBIENTAL: CÓMO REPERCUTE GRAVEMENTE EN LA SALUD FEMENINA
El crecimiento industrial intensivo más el uso que va en aumento de nuevos productos en la agricultura, en la industria textil de tintes y estampación, en los hospitales y quirófanos, y en las industrias de producción de materiales químicos y farmacéuticos atentan contra la salud de toda persona, pero los datos recopilados en los últimos 20 años hablan de una mayor afectación en las mujeres porque además los tóxicos persisten en el cuerpo y en el ambiente por largos periodos de tiempo.
Cancerígenos, alteraciones inmunológicas
El investigador Miquel Porta en su reciente libro Nuestra contaminación interna, se refiere a la toxicidad de elementos que poseen átomos de carbono e hidrógenos (policlorobifenilos, hexaclorociclohexanos, insecticidas, organoclorados), dioxinas, o metales pesados que se acumulan en las células grasas del organismo por inhalación o a través de la alimentación.
Son volátiles, por lo que pueden evaporarse y después volver a la tierra con la lluvia, y se conservan en el aire, agua y tierra. Todos ellos son posibles cancerigenos y alteran la inmunidad.
· Sistemas nervioso, endocrino; ciclo menstrual
Asimismo, son disruptores de los sistemas nerviosos, inmunológicos y endocrinos, alterando en especial el ciclo menstrual.
En este aspecto los más incisivos son el arsénico, el benceno,
cadmio, clordano y heptacloro; aldrina, dieldrina y endrina, DDt y análogos, dioxinas y furanos, lindano, plomo, mercurio, PCBs, hexaclorobenceno y bisfenol A.
Alimentos contra salud reproductiva y desarrollo del feto
De estudios hechos en Estados Unidos por la agencia que controla la salud ambiental (EPA), surge que la ingesta de dioxinas y bisfenoles policlorados (PCB) procede en un 37 % de productos lácteos, en un 26 % del pescado y seguidos de las conservas de atún y del pollo.
Ejercen consecuencias negativas sobre la salud reproductiva y en el desarrollo del feto, junto con fatiga crónica y fibromialgia.
Son más fáciles de instalarse en el tejido graso del sexo femenino,
en razón de que posee casi un 15 % de materia grasa superior
al masculino.
Exposición laboral y doméstica
El problema de la aplicación de insecticidas y solventes en los lugares de trabajo es muy grave y se acrecientan los problemas con la aplicación de nuevas dosis.
Se da una agresión repetida de la zona hipotálamo-hipofisaria y en las mujeres los productos penetran fácilmente en el sistema nervioso central mediados por los estrógenos.
Ellas –en comparación con los varones- sufren más situaciones de estrés físico y mental, anemia, fibromialgia (70%) e hipersensibilidad química múltiple (82%), mayor número de de tumores y de enfermedades autoinmunes, lesiones todas que llevan a ser invalidantes para trabajar.
Miomas uterinos, hijos prematuros con menos inteligencia
La asociación de xenoestrógenos y metales pesados así como alteran los ciclos menstruales ( abundantes y periodos cortos), acrecientan los casos de endometriosis y de miomas uterinos.
Los hijos tienden a ser prematuros, de bajo peso, con una menor circunferencia cráneo encefálica y disminución de su inteligencia en la adultez.
Durante el embarazo son factibles la hipertensión y la preemclampsia.
Cáncer de mama: ocupaciones laborales de alto riesgo
Entre las profesiones con más riesgo de cáncer mamario están las que trabajan con ondas electromagnéticas, radiaciones y sustancias químicas en los campos de la sanidad y farmacia; también peluqueras, artistas, escritoras y trabajadores sociales, en las que se aúnan condiciones de estrés físico y mental (baja la fase luteínica y suele haber exceso de estrógenos).
Los componentes alquifenólicos y el Bisfenol A se han relacionado con el cáncer de mama.
· Dioxinas y menores de 30 años
Cuanta mayor proximidad de las mujeres a industrias que emiten dioxinas, se da este tipo de cáncer sobre todo en aquellas que tienen menos de 30 años de edad.
Igualmente, en las mayores, hay un periodo de latencia del cáncer como mínimo por 26 años.
Por otra parte, la sobrecarga de estrógenos a causa del DDT y su metabolito DDE potencia tumores.
· Más delgadas y tras menopausia
Se observa en general que las desviaciones de estrógenos amplían las posibilidades de cáncer de mama en las mujeres más delgadas y luego de la menopausia, por niveles elevados de pesticidas y subproductos derivados de los plásticos, gasolina y algunos fármacos.
Preservantes de comidas, cosméticos, hipertrofia uterina
Los parabenes son muy utilizados como preservantes en comidas, cosméticos y preparaciones farmacéuticas.
Estimulan la proliferación de células mamarias con cáncer (MCF-7),
y administrados oralmente causan hipertrofia uterina.
Fuentes y bibliografía
Carme VALLS-LLOBET Directora del Programa Mujeres, Salud y Calidad de Vida. Barcelona caps@pangea.org
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