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Un nuevo escándalo pone de relieve los perjuicios en la salud que pueden ocasionar alimentos indeseables en China. Esta vez se trata de aceite reutilizado y con residuos animales, como grasa de ave, que el país halló en latas importadas de aceite teóricamente refinado y que fueron vendidas en las provincias de Pekín, Tianjin y Hebei.
Se trata de “aceite de alcantarilla”en su mayoría, derivado de cocina de restaurantes luego de varios usos, informó el diario oficial "China Daily".
Investigadores de China abocados a desentrañar este engaño, dieron cuenta que es “difícilmente detectable, ya que los avanzados procesos y técnicas de elaboración empleados daban como resultado un producto, sólo en apariencia, de calidad, aunque de consecuencias imprevistas para la salud".
La difusión sobre los efectos de este "aceite de alcantarilla" aún se halla detenida, hasta que avance el proceso investigativo que detecte los posibles incidentes luego de la venta en varios supermercados.
Pese que se aplican multas y también varios años de cárcel, el "reciclaje" de aceite es una práctica recurrente en China. En mayo de este año se desarticuló una red en la ciudad sureña de Cantón y en 2009 otra que actuaba a nivel nacional.
Existe un atractivo evidente: las grandes ciudades chinas se ven incapacitadas para procesar los residuos alimentarios que ellas ocasionan, lo que da lugar a la facilidad de que se creen redes abocadas a reutilizar desechos.
Pekín, por ejemplo, sólo logra el procesamiento de unas 600 toneladas de las 1.750 que se generan diariamente en esa capital; unas 60 son residuos de aceite, significando una situación similar en Tianjin y Hebei.
Los residuos y su total eliminación se constituyen en un verdadero problema sin resolver, si bien la policía cumple tareas de intercepción. Así lo confirmó el vicepresidente de la Asociación china de cereales y oleaginosos, Wang Ruiyuan.
"Lo principal no es detectar las partidas ilegales, dado que la falsificación se destaca cuando se procede al filtrado del aceite. Nuestro mayor problema es eliminar las muestras porque no hay una forma efectiva de hacerlo", admitió Wang.
En mayo de 2011, este país importó 4,56 millones de toneladas de soja para su utilización en aceites; en 2010, sus importaciones de esta materia superaron los 50 millones de toneladas, siendo Argentina uno de sus principales exportadores.