informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
El desayuno es una de las comidas más importantes del día, ya que otorga la energía necesaria para comenzar la jornada de estudio o trabajo.
No es una taza de café, un jugo y alguna galletita. Hay que tener en cuenta que durante toda la noche el cuerpo se mantuvo en funcionamiento gracias a las reservas aportadas en la cena. En el momento del desayuno hay que renovar las reservas energéticas.
Numerosos estudios indican que obviar el desayuno no es saludable, sobre todo en niños y adolescentes.
Se ha demostrado que la primera comida del día ayuda a pensar con rapidez, prestar atención y comunicarse en forma apropiada con el entorno. La ausencia de un desayuno completo trae aparejada dificultades de concentración y memoria, sumándose un notable cansancio físico y mental; condiciona a los chicos a un descenso del rendimiento, de creatividad y de resolución de problemas.
Todas las funciones cerebrales están vinculadas con un buen desayuno.
A primera hora de la mañana, luego de la cena de la noche anterior, si el cuerpo no recibe ningún alimento, la falta de glucosa lo empuja a quemar otras reservas energéticas, causando múltiples alteraciones en el normal funcionamiento orgánico.
El desayuno debe suponer entre el 20 y el 25% de las calorías que se ingieran a lo largo del día, representado –como mínimo- por lácteos, frutas y cereales.
También pueden participar jamón cocido o fiambres poco grasos y dulces en cantidades moderadas.
La nutrición incluye pan integral, cereal entero, frutas y granos.
Leche, yogur, queso, combinados con cereales, aportan proteínas de alto valor biológico, más calcio, hierro y zinc, que son tan indispensables para niños como para ancianos que suelen padecer osteoporosis.
Incorporarlas diariamente colaboran en el funcionamiento intestinal y los órganos digestivos.
Carbohidratos simples que no proporcionan nutrientes: cereales ricos en azúcares y grasas, tostadas de pan blanco. Hay que leer las etiquetas de los cereales, algunos están enriquecidos con vitaminas y minerales, pero otros sólo hacen que se ingiera azúcar.
En general, traen una gran cantidad de azúcar que nadie necesita. Son preferibles los naturales.
Fuente: The Great British Breakfast