informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Es habitual y necesario que, a través de visitadores, las compañías farmacéuticas promocionen sus medicamentos. Pero lo lamentable es que ciertos médicos acuerdan con las mismas la prescripción de productos que obligan a los enfermos a desembolsar más dinero y, lo que es peor, sin que las medicinas indicadas sean las adecuadas para su afección.
Cincuenta y ocho estudios fueron analizados, con el fin de observar hasta qué punto las empresas farmacológicas influyen en este aspecto sobre los médicos, perjudicando, finalmente, a los pacientes.
"Uno no podría decir que la información de las compañías mejoren las recetas de los profesionales y beneficien a los enfermos, que es lo que argumentan las empresas", dijo Geoffrey Spurling, de la University of Queensland en Australia, que dirigió las investigaciones emprendidas.
"Muchos médicos si bien niegan la situación, tampoco disponen de pruebas que los respalden. Uno debe reconocer que al menos en algunas ocasiones los médicos son influenciados", agregó.
Los australianos que encararon la evaluación de los más de 50 estudios pertenecen a Healthy Skepticism, una asociación benéfica internacional abocada a la investigación, educación y defensa para "reducir el daño de la divulgación de datos sanitarios engañosos".
El informe final distinguió que los médicos inclinados a intervenir en charlas de laboratorios, u otros modos de recibir conocimientos sobre productos medicinales específicos, son más proclives a recetarlos a sus pacientes.
Se comprobó en 38 estudios que los profesionales ligados a determinadas empresas producen mayor cantidad de prescripciones de fármacos de éstas, en lugar de medicamentos de otras. En tanto, en 13 evaluaciones no se encontró esa relación, detallaron Spurling y sus colegas en una publicación en la revista PLoS Medicine.
La reiteración de iguales recetas por parte de diferentes profesionales respondería a la acción que ejecutan sobre ellos las compañías.
Más de la mitad de los estudios se realizó en Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Dinamarca, Francia, Estonia, Turquía y Australia.
"La mayoría de los médicos reciben la mayor parte del material promocional de la industria farmacológica", declaró el doctor Sid Wolfe, de la entidad benéfica Public Citizen.
Las empresas, mediante sus visitadores médicos, acostumbran a invitar a los médicos a almuerzos, eventos deportivos y otros entretenimientos, según Wolfe.
"Se requiere más regulación sobre la información promocional. No hallamos ningún beneficio", remarcó Spurling.
"Un buen médico se mantiene actualizado leyendo literatura y revistas especializadas", coincidió Wolfe. "Si no dedican tiempo a la lectura y depositan su confianza en los visitadores, no están practicando buena medicina", añadió.