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Se acaban de identificar las partes cerebrales que se usan para memorizar la sucesión de hechos acontecidos durante un episodio. Todo ello, gracias al aporte de neurocientíficos de la Universidad de Nueva York.
Las conclusiones se publicaron en la revista Science. El artículo mejora la comprensión de cómo es el proceso de los recuerdos, a la vez que brinda una guía básica para afrontar los “potenciales trastornos de la memoria”.
Estudios anteriores dejaron por asentado que el lóbulo temporal medio del cerebro (MTL) ejerce un papel importante en la memoria declarativa, es decir, la memoria de hechos o sucesos, y que los daños en esta área causan un deterioro de la memoria.
La profundización de esta nueva evaluación, resaltó que –fundamentalmente- la memoria declarativa sufre alteraciones en pacientes con Alzheimer.
Poco se conocía sobre la modalidad adoptada por las estructuras individuales dentro de la MTL, cuando procuraba evocar acontecimientos específicos y tan simples como el orden de los brindis en una boda.
Los expertos de la Universidad de Nueva York, el científico Yuji Naya y la profesora Wendy Suzuki, ambos del Center for Neural Science, analizaron el MTL.
Grupos de animales fueron sometidos a una labor de memoria de orden temporal, presentándoles una secuencia de dos objetos visuales con el fin de que recobrasen la misma secuencia tras un retraso.
Para conseguir que la tarea fuese eficiente, “los grupos necesitaban recordar tanto los elementos individuales visuales ("qué") como el orden temporal ("cuándo")”.
En el transcurso de todo el experimento, los especialistas monitorearon la “actividad de las células cerebrales individuales en el MTL”.
Los resultados fueron los siguientes: dos áreas principales del MTL: el hipocampo y la corteza perirrinal se relacionan con la integración de "qué" y "cuándo".
El hipocampo actúa en una variedad de tareas vinculadas a la memoria, brinda una señal de sincronización incremental entre los eventos clave, por lo cual facilita información sobre el paso del tiempo desde el último evento, al igual que sobre el tiempo calculado “hasta el próximo”.
La corteza perirrinal, por su parte, integra la información sobre "qué" y "cuándo", y qué sucedió en primero o segundo término, en el marco de una serie de circunstancias vividas por cada individuo.
"Uno de los santos griales de la neurociencia es comprender exactamente cómo el cerebro codifica los recuerdos y recuerda episodios, como los de bodas, graduaciones y otros eventos significativos en nuestras vidas", destacó Suzuki.
Añadió "estas son memorias ricas que contienen una gran cantidad de elementos en contextos temporales. Ya sabíamos que el lóbulo temporal medio es esencial en estos recuerdos complejos, pero nuestro nuevo hallazgo aporta un conocimiento más profundo sobre los patrones de actividad cerebral, la que nos permite recordar tanto los hechos clave que marcan nuestra vida como el orden específico en que ocurrieron".