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Los adultos mayores que consumen relativamente poca vitamina B6 y B12 tendrían más riesgo de desarrollar depresión que los que ingieren una mayor cantidad de esos nutrientes.
Un equipo halló entre 3.500 adultos mayores estudiados durante 12 años que el riesgo de sufrir síntomas de depresión bajaba un 2 por ciento por cada 10 miligramos más de ingesta diaria de vitamina B6 a través de alimentos y suplementos.
Lo mismo ocurrió por cada 10 microgramos más de vitamina B12.
Los resultados, publicados en American Journal of Clinical Nutrition, prueban que las vitaminas B ratifican las conclusiones de estudios previos que habían asociado el consumo de las vitaminas, el folato y otra vitamina B, con la depresión.
La principal fortaleza de la nueva investigación es que siguió a un grupo durante 12 años y midió los síntomas de depresión varias veces, precisó la doctora Kimberly Skarupski, profesora asociada del Centro Médico de la Rush University, en Chicago.
Aun así, su equipo opinó que las conclusiones deberían interpretarse con "precaución" porque el consumo de vitamina formaría parte de otros factores, como el agregado de una dieta saludable.
El estudio incluyó a 3.500 adultos en Chicago de por lo menos 65 años sin depresión. El equipo midió el consumo de folato y de vitaminas B6 y B12 según sus respuestas a un cuestionario alimentario. Periódicamente, evaluó si poseyeron síntomas de depresión durante 12 años.
El equipo halló que entre el 11 y el 14 por ciento de los participantes alcanzaron signos de depresión clínica en algún punto del seguimiento.
Al analizar la relación entre las vitaminas B y la depresión, se comprobó que el riesgo de la enfermedad decreció a medida que aumentaba el consumo de B6 o B12.
La asociación se mantuvo cuando el equipo consideró varios factores, como la etnia, los ingresos, el uso de antidepresivos o el estilo de vida.
Aunque los resultados no prueban una relación causa-efecto, Skarupski destacó sobre la importancia de que los adultos mayores tomen conciencia de su dieta. "Deberían comer equilibradamente y conversar con el médico sobre su condición nutricional", indicó.
La vitamina B6 se encuentra en los porotos, la papa, la banana, la carne, el pollo y algunos pescados, como el salmón y el atún.
La cantidad recomendada para los hombres mayores de 50 años es 1,7 mg/día, mientras que para las mujeres es de 1,5 mg.
El límite es 100 mg/día debido a que demasiada vitamina B6 causa daño nervioso.
Los alimentos ricos en B12 son la carne, ciertos pescados (salmón y trucha) y los lácteos. Además, la vitamina está agregada en algunos alimentos, como los cereales fortificados para el desayuno.
El equipo expuso que es biológicamente posible que esta alimentación excluya el riesgo de depresión.
Las vitaminas B6 y B12 influyen en el funcionamiento del sistema nervioso y la deficiencia de vitamina B12 ocasiona un síndrome neurológico que arrastra problemas cognitivos y de memoria, al igual que síntomas de depresión.
Por su lado, la vitamina B6 participa en la síntesis de "mensajeros" químicos en el cerebro, como la serotonina. La alteración del neurotransmisor tiene un papel clave en la depresión.
FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition,