informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Las personas que sufren de una enfermedad hepática común y relacionada con la obesidad, que no tiene hasta ahora un tratamiento conocido, al parecer han encontrado beneficios sorpresivos de las píldoras de vitamina E.
Sería la primera vez que el alfa tocoferol, un suplemento vitamínico, ha demostrado que se atienda una enfermedad importante no provocada por una deficiencia nutricional como es el hígado graso no alcohólico.
Los médicos habían advertido que las personas con esta dolencia debían consumir de manera automática la vitamina E, pero investigaciones previas sugirieron que podría elevar el riesgo de sufrir otros problemas de salud.
El estudio más reciente hizo pruebas en pacientes con la enfermedad hepática de hígado graso no alcohólico.
La acumulación de grasa en el hígado puede provocar inflamación en el órgano así como crear cicatrices con el tiempo y, en los casos más severos, causar su insuficiencia.
La enfermedad normalmente se desarrolla entre personas de mediana edad, con peso excesivo u obesas. Cerca de un 5% de la población en Estados Unidos sufre de la forma más grave de la enfermedad y alrededor de un 20% tiene grasa en el hígado, aunque no sufre daños en sus órganos.
En el nuevo estudio, que fue publicado en la revista The New England Journal of Medicine, unos 247 adultos con hígado graso avanzado fueron asignados al azar para tomar una alta dosis de vitamina E (800 unidades internacionales), el medicamento contra la diabetes Actos y píldoras placebo durante casi dos años.
La vitamina y el fármaco fueron probados porque investigaciones anteriores sostuvieron que el deterioro de las células del hígado y la resistencia a la insulina podrían estar involucradas en el desarrollo de la enfermedad.
Las biopsias efectuadas antes y después del tratamiento demostraron que la función hepática mejoró en un 43% entre las personas del grupo que tomaron la vitamina E, en comparación con el 19% de las personas que ingirieron un placebo.
"Honestamente me sorprendí", indicó el líder de la investigación, el doctor Arun Sanyal, de la Universidad de la Mancomunidad de Virginia.
"No se había utilizado con anterioridad una vitamina para curar una enfermedad grave", que no es provocada por una deficiencia alimenticia.
La falta de un consumo adecuado de vitaminas ha sido asignada a una serie de problemas de salud, desde osteoporosis y raquitismo, por la carencia de vitamina D, hasta el escorbuto por no consumir suficiente vitamina C.
Los que participaron en el estudio y consumieron el medicamento para la diabetes Actos igualmente mejoraron, aunque en un menor nivel y con un efecto secundario negativo: En promedio, los pacientes ganaron 4,5 kilos de peso (10 libras) que se quedaron en sus organismos, aún después que dejaron el medicamento.
Cuatro personas que tomaron la vitamina E desarrollaron la diabetes, pero el estudio fue realizado a una escala menor como para poder determinar si la vitamina tuvo algo que ver con la enfermedad.
Los Institutos Nacionales de Salud fueron los principales patrocinadores de la investigación. Asimismo, una subsidiaria estadounidense de los laboratorios Farmacéuticos Takeda contribuyó con las cápsulas de vitamina E.
Sanyal, el principal investigador, ha recibido contribuciones de Takeda y de otras empresas farmacéuticas.
Expertos en enfermedades hepáticas como el doctor Sammy Saab, de la Universidad de California en Los Angeles, considera que la vitamina E podría convertirse en el tratamiento inicial para casos avanzados de hígado graso o dislipidemia.( alteraciones de los lípidos o grasas de la sangre y de las sustancias que transportan esos lípidos desde y hacia los tejidos).
"Opino que es valioso para los pacientes que se encuentran en un riesgo real de sufrir una enfermedad hepática progresiva. Para la gran mayoría que sufre de dislipidemia, no estoy seguro si les serviría en realidad", agregó Saab, quien no participó en el estudio.
___