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TRASTORNO DE IDENTIDAD DISOCIATIVO: UN “YO”
CON DIFERENTES PERSONALIDADES
El diagnóstico es controvertido porque este trastorno muestra una o más identidades en la persona, cada una con su propio patrón de percepción y actuación según el ambiente donde ésta se halla.
Al menos dos personalidades dominan el comportamiento, olvido
Por lo menos se observan dos personalidades que asumen el control del comportamiento rutinario del sujeto.
Ambas personalidades se asocian, igualmente, con una pérdida de la memoria más frecuente de la que se considera normal. Responden a un estado habitual de “tiempo extraviado o amnésico”.
· Diagnóstico
El diagnóstico se obtiene a través de síntomas que no se relacionan con el abuso de sustancias.
La mayoría de los especialistas son escépticos en cuanto a la idea de que signifique un desorden mental, aunque no faltan quienes hacen hincapié en un delirio de orden cultural.
No es esquizofrenia
De ninguna manera se vincula con la esquizofrenia, si bien también ésta de caracteriza con una personalidad dividida, pero no es una calificación aceptada por profesionales a la hora de definir el trastorno de identidad disociativo.
Factores y motivos
Interactúan varios factores. Entre ellos:
Casos normales, protección y tranquilidad brindada por adultos
No todos los chicos generan diferentes “yo” a pesar de sufrir abusos, pérdidas o traumas de alta consideración.
En razón de que el desarrollo humano requiere que los menores sean capaces de incorporar e integrar experiencias e informaciones complicadas, la carencia de este trastorno muestra que saben separar distintas percepciones y emociones y gracias a la protección y tranquilidad que les ofrecen los adultos ante situaciones de vulnerabilidad.
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Los síntomas asumen semejanzas con otros padecimientos psiquiátricos.
Aparecen la ansiedad, las alteraciones de la personalidad (similares a la personalidad esquizoide) y trastornos afectivos o epilepsia.
La mayoría de los pacientes experimentan depresión, ansiedad (dificultad para respirar, pulso acelerado, palpitaciones), fobias, ataques de pánico, alteraciones del apetito, estrés postraumático, más síntomas de enfermedades físicas.
Se dan con asiduidad episodios de automutilación o voluntad de suicidio.
Los pacientes en general abusan del alcohol o de otras drogas en oportunidades donde se delata su imposibilidad de control.
Los síntomas pueden ir y venir de modo espontáneo, pero el trastorno no se va por sí mismo.
Caos, alucinaciones
El trastoque de personalidades y la carencia de consciencia sobre el propio comportamiento tornan la vida caótica.
El enfermo sobrelleva alucinaciones; dadas las personalidades que interactúan en él, cree oír habitualmente conversaciones internas y las voces de otros individuos.
Signos característicos
Este trastorno suscita en los afectados que oigan lo que otra gente les dice cuanto han llevado a cabo, pero no se acuerdan de nada.
Cumplen comportamientos que no recuerdan.
Llegan a descubrir objetos, productos o manuscritos con los que no contaban o que no reconocen.
Acostumbran a referirse a sí mismos como “nosotros”, “él” o “ella”. .
Es muy difícil que memoricen sus primeros cinco años de vida, ni tampoco lo que les ha acontecido entre sus 6 y 11 años.
Se preocupan demasiado por el autocontrol y el control de los demás.
Confunden el sueño con lo real. Realizan actividades y no las reconocen.
Se necesita psicoterapia (algunos médicos practican hipnosis).para aliviar síntomas cuando no hay posibilidad de cura.
El tratamiento es arduo y emocionalmente doloroso. La persona puede adolecer de muchas crisis emocionales, debido a acciones de sus personalidades y por la desesperación que les acarrean los recuerdos traumáticos en el transcurso de una terapia.
· Hospitalización
A menudo se necesitan varios períodos de hospitalización psiquiátrica para ayudar a la persona en etapas difíciles y operar directamente sobre los recuerdos que los atormentan.
La psicoterapia se extiende entre tres y seis años con una o dos sesiones semanales. Su propósito es integrar las personalidades en una única o lograr una interacción armoniosa de ellas que soslaye e síntomas.
La integración de las personalidades no siempre se consigue.
Pronóstico
Todo depende de los síntomas y características del trastorno,
Algunos individuos, junto con sus problemas de memoria e identidad, se vuelven ansiosos al revivir sucesos traumàticos.
En general el tratamiento los recupera completamente.
· Inconvenientes psiquiátricos de gravedad
Otras personas poseen adicionalmente trastornos psiquiátricos graves, como disociaciones de la personalidad de orden afectivo, alimentario y de consumo en exceso de drogas. Estos problemas se superan más lentamente, pueden surgir crisis, y el tratamiento no acaba siendo exitoso.
Lo acostumbrado es que el tratamiento reduzca los síntomas pero no la integración de las personalidades, sobre todo cuando los pacientes están gravemente comprometidos con otros sujetos que los acusan de haber incurrido en el abuso.
Fuentes: Instituto de Psiquiatría Biológico Integral (Asociación Argentina de Psiquiatría)
Nicolas Caparrós Sánchez, Madrid
Barlow, D.H. (2003) Psicopatología. Ed Thomson.