informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
El fármaco Thalidomina, podría ser útil para tratar una enfermedad hereditaria que afecta los vasos sanguíneos, reduciendo la frecuencia y severidad de sangrados nasales.
En un estudio en la revista Nature Medicine, investigadores franceses hallaron que dar thalidomina a pacientes con un desorden llamado telangiectasia hemorrágica hereditaria (HHT por su sigla en inglés), logró reparar los defectos en las paredes de los vasos sanguíneos, a través de un mecanismo que involucró a proteínas vinculadas al crecimiento celular.
Franck Lebrin, quien lideró el estudio junto a colegas del Instituto Nacional para la Salud y la Investigación Médica , en París, dijo que los experimentos en ratones con HHT ofrecieron resultados satisfactorios.
"Biopsias del tejido de la superficie nasal de pacientes con HHT mostraron que mecanismos similares podían explicar los efectos del tratamiento con thalidomina en humanos", escribió en el estudio.
La enfermedad afecta a una de cada 5.000 personas. Muchos pacientes desarrollan sangrados nasales recurrentes y difíciles de tratar, que pueden lesionar significativamente su calidad de vida.
Perjudica la piel y mucosas, asociadas a malformaciones arteriovenosas de distintos órganos, incluidos pulmones, sistema gastrointestinal y cerebro. Surge en forma recurrente y espontánea.
Las personas pueden sufrir hemorragia digestiva, pulmonar e intracraneal, y anemia secundaria.
Thalidomina fue creado para tratar las náuseas durante el embarazo en la década de 1960. El fármaco fue extraído del mercado, luego de que aparecieron importantes defectos congénitos en bebés recién nacidos de madres que lo habían consumido contra el malestar matinal.
Más recientemente, thalidomina, con poderosas propiedades anticancerígenas, experimentó un resurgimiento y ahora está siendo usado para tratar ciertas formas de cáncer, como el mieloma múltiple (cáncer de las células plasmáticas de la médula ósea).
El laboratorio estadounidense Celgene ha creado un sucesor de thalidomina, llamado Revlimid, que también está aprobado para tratar el mieloma múltiple.