informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Un estudio flamante demostró que tener sobrepeso u obesidad no es un obstáculo contra el corazón en buenas condiciones, al punto que en estos casos se llega a tolerar mejor la práctica de un ejercicio intenso, en comparación con la delgadez, cuando en este estado se hallan personas con lesiones cardíacas.
Por lo tanto, se ha revelado que la aptitud física, no el peso, determina si la gente con obstrucciones en los vasos cardíacos morirá en poco tiempo.
Se comprobó que los delgados –sin capacidad física- no sobrellevan grandes esfuerzos y con el tiempo ven perjudicado su funcionamiento cardíaco, sino es que ya padecen algún daño anterior al desarrollo de un ejercicio.
Es así que la gordura no siempre es causante de enfermedades coronarias.
No obstante, los investigadores destacaron que los pacientes obesos sin
aptitud física y con grandes cantidad de grasa acumulada en la
cadera y el abdomen, son mucho más proclives a morir 14 años antes que las
personas con mejor desenvolvimiento corporal y delgadez.
Cuando se acompañan una mala aptitud física y una obesidad “central”,
el peligro de fallecimiento se experimenta siete veces más.
"La calidad física modula el pronóstico en los pacientes con
enfermedad coronaria según su peso", advirtió el autor principal,
doctor Francisco López-Jiménez, cardiólogo de Mayo Clinic,
Rochester, Minnesota.
La peor combinación es la mala situación física y la obesidad central.
La investigación, publicada en American Heart Journal, se basó en la
evaluación de 855 hombres y mujeres que integraban un programa de
rehabilitación.
Todos habían sufrido un infarto o crisis de dolor torácico por
cardiopatías. Algunos habían usado tratamientos
farmacológicos o quirúrgicos para eliminar obstrucciones de los vasos
del corazón.
Los médicos pidieron a los participantes que caminaran en una cinta para
analizar su condición física, asignándole puntaje a cada uno de acuerdo a las
distancia recorrida y la posibilidad de inspirar oxígeno durante el ejercicio, dos
factores clave de la capacidad orgánica..
Con el índice de masa corporal se fijó si sufrían sobrepeso u obesidad.
Los pacientes relativamente delgados y con buen estado físico
se acercaron a la menor posibilidad de morir e integraron el grupo de control.
Aquellos con buena condición física, pero con sobrepeso, tuvieron el doble
riesgo de deceso que el grupo control, mientras que en los obesos con
dificultades físicas el riesgo se triplicó.
Se complicó el grupo con un organismo con deficiencias, al punto que el sobrepeso elevó siete veces la oportunidad de fallecer; pero la gente con peso normal y enfermedades de orden físico corrieron 10 veces más la ocasión de morir.
"Uno está mejor si posee buen estado físico y usa un cinturón más corto",
resumió Eric Ravussin, experto en obesidad de Pennington Biomedical
Research Center, Baton Rouge, Los Angeles.
Para López-Jiménez, el mensaje es claro: “hay que mejorar y favorecer las
aptitudes físicas, que son más fáciles de lograr que el adelgazamiento.
FUENTE: American Heart Journal,