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La aplicación de quimioterapia en embarazadas no perjudica en nada al feto luego de las doce primeras semanas de gestación, ni siquiera atenta contra su desarrollo mental, por lo que no es necesario adelantar el parto; es más, se cree que adelantarlo es más dañino que el tratamiento al que se somete la madre.
Esta aseveración fue divulgada en el Congreso Europeo Multidisciplinar sobre el Cáncer (ESMO-ECCO), en Estocolmo, Suecia, donde se presentó sobre la temática una investigación de científicos del Hospital Universitario de Lovaina, Bélgica.
"Los datos sugieren que los niños sufren mucho más por ser prematuros que por la quimioterapia prenatal", señaló Frederic Amant, oncólogo ginecológico belga, quien advirtió que no es preciso que las embarazadas con cáncer opten por un aborto o retrasen el tratamiento luego del primer trimestre de gestación.
El cáncer más el embarazo es un “diagnóstico doblemente traumático”, las futuras madres habitualmente muestran mucho temor de que la quimioterapia sea perjudicial para su hijo.
Según la experiencia acumulada por Amant, gran cantidad de mujeres decide abortar porque desconoce que no existe riesgo para el bebé.
También admitió que es frecuente que los médicos aconsejen un retraso del tratamiento, o dar a luz prematuramente a través de un parto inducido cerca de la semana 32 de embarazo.
Pero el nuevo estudio halló que la quimioterapia administrada con posterioridad a las primeras 12 o 14 semanas de embarazo no debe ser contraindicada.
Una pequeña fracción de la quimioterapia pasa a través de la placenta y llega al feto, afirmó Amant, sin que impacte desfavorablemente en el crecimiento del bebé.
La evaluación del trabajo investigativo tomó en cuenta a 70 niños nacidos de 68 embarazos, de los cuales alrededor de dos tercios nacieron antes de la semana 37 de gestación.
Se verificó que las tasas y tipos de defectos congénitos entre los bebés resultaron similares a los de la población general; lo mismo se observó en cuanto al crecimiento, desarrollo y salud.
Tampoco se encontraron anormalidades cardíacas.
El desarrollo cognitivo --medido por parámetros como el coeficiente intelectual (CI) y pruebas de comportamiento—mostró niveles normales en la mayoría de los chicos; solamente los prematuros tuvieron un CI por debajo de lo normal.
"Ya es ampliamente conocido que los bebes nacidos muy pronto corren más riesgo de experimentar problemas de aprendizaje, y estudios recientes han demostrado que los nacidos una o dos semanas antes de la semana 40 de gestación probablemente tendrán dificultades en el aprendizaje", añadió el experto.