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La retinopatía del prematuro (ROP) es un trastorno de los vasos sanguíneos de la retina (la parte del ojo sensible a la luz).
La ROP se presenta con mayor frecuencia cuanto más pronto nace el bebé y cuanto menor es su peso al nacer.
Todavía no se ha logrado determinar por completo el mecanismo exacto.
La retina es la capa delgada de células y fibras nerviosas sensibles a la luz que cubre el interior y la parte posterior del ojo.
Debido a que los vasos sanguíneos de la retina no se desarrollan completamente, sino hasta que la gestación llega a su término, es posible que los correspondientes a un prematuro no se generen en su totalidad.
La retina puede presentarse con vasos sanguíneos anormales, o dañada, y con cicatrices en los vasos existentes.
La cicatrización y el sangrado originan la formación de cicatrices en la retina o el desprendimiento de la misma desde la parte posterior del ojo. La consecuencia de esto es la pérdida de la visión.
La retinopatía del prematuro surge prácticamente en la mitad de los bebés prematuros que pesan 1,25 kg (2,75 libras) o menos.
Existen cinco estadios de retinopatía del prematuro que van desde un estadio leve (Estadio 1) hasta uno grave (Estadio 5), en el que la retina se desprende del ojo.
Los bebés con retinopatía en estadio 1 y 2 se hallan en estado pre-umbral, mientras que los de los estadios 3 a 5 ya entran al umbral.
Alrededor del 90 por ciento de los bebés que se encuentran en las Estadios 1 y 2 mejora sin tratamiento.
Sin embargo, cerca de la mitad de los bebés en el estadio 3 y la mayoría de los que se encuentran en el estadio 4 sufren daños oculares graves. Cada año, entre 400 y 600 niños, aproximadamente, quedan ciegos como consecuencia de la ROP.
En 2001, la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) creó guías para un programa de detección de bebés con ROP. Entre las indicaciones, se incluyen:
un oftalmólogo debe efectuar al menos dos exámenes oculares a los bebés de muy bajo peso al nacer o a los prematuros (menos de 28 semanas de gestación) que sufran de condiciones médicas inestables; examen que corresponde llevar a cabo entre las 4 y 6 semanas de vida, o cuando el bebé alcanza entre 31 y 33 semanas de edad;
el niño necesita el seguimiento con evaluaciones oculares;
los bebés con ROP grave tienen que someterse a tratamiento dentro de las 72 horas posteriores al diagnóstico.
El diagnóstico precoz del daño es importante.
Los bebés que sufren una retinopatía del prematuro grave pueden beneficiarse con un tratamiento denominado criopexia, que se vale del congelamiento para impedir que el perjuicio continúe.
Otro tratamiento utiliza la fotocoagulación con láser para crear pequeñas quemaduras y favorecer así la formación de cicatrices, las cuales sellan los bordes de la retina y evitan el desprendimiento.
Si la retina se desprende se actúa quirúrgicamente.
La clave para prevenir este trastorno es evitar los nacimientos prematuros. No obstante, se están concretando investigaciones exhaustivas para producir posibles tratamientos para éste y otros problemas de los prematuros.
Fuentes: Section on Ophthalmology American Academy of Pediatrics, American Academy of Ophthalmology, American Association for Pediatric Ophthalmology and Strabismus. Screening examination of premature infants for retinopathy of prematurity. Pediatrics. 2006 Feb;117(2):572-6.
Early Treatment For Retinopathy Of Prematurity Cooperative Group. Revised indications for the treatment of retinopathy of prematurity: results of the early treatment for retinopathy of prematurity randomized trial. Arch Ophthalmol. 2003 Dec;121(12):1684-94.
International Committee for the Classification of Retinopathy of Prematurity. The International Classification of Retinopathy of Prematurity revisited. Arch Ophthalmol. 2005 Jul;123(7):991-9.