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Los niños entre 5 y 18 años, que se caracterizan por ser hiperactivos e impulsivos y padecen, en consecuencia, el síndrome de déficit de atención precisan realizar actividades al aire libre y en contacto con la naturaleza para lograr mayor tranquilidad, según lo han demostrado científicos de la Universidad de Illinois.
El alivio del trastorno se consigue si pasan unas horas al aire libre en cualquier terreno: plazas, parques, granjas y en el jardín de su casa. Los expertos consideran que bastan unos centímetros cuadrados de hierba.
Se evaluaron 452 familias con chicos hiperactivos. Sus padres respondieron que, tras jugar al aire libre los fines de semana, se mostraron más calmados y proclives a integrarse a juegos en lugares cerrados y al acudir a la escuela.
Destacaron los progenitores que, además, demostraron mayor capacidad para cumplir tareas poco atractivas, seguir instrucciones, atender a las indicaciones de los mayores e iniciar y terminar quehaceres.
Estos comportamientos se observaron en zonas rurales o urbanas y sin distinción de género o status socioeconómico.
Los investigadores, conducidos por los doctores Frances Kuo y Andrea Farber, opinaron que "estos descubrimientos tienen importantes implicancias. Una pequeña dosis de 'tiempo verde' al día podría facilitar el control del síndrome de déficit de atención.
Atravesar alguna zona verde de camino al colegio o elegir un lugar de juegos con hierba, en lugar de cemento, son actitudes favorables sin que haga falta ir a un bosque muy lejano".
Agregaron que “todo son ventajas”, que hay que aprovechar las zonas verdes más cercanas y de fácil acceso, sin temor a cualquier estigma social y efectos secundarios.
"Aunque los actuales tratamientos farmacológicos son efectivos para la mayoría de los niños hiperactivos y con falta de atención”, el doctor Frances remarcó: "muchos de ellos no los pueden tolerar". Por eso, una alternativa natural, a su juicio, aumenta la eficacia de la terapia que no deja de ser necesaria y, por lo tanto, nunca hay que abandonar.