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Los pacientes expuestos a un largo periodo de radiación corren un alto riesgo de contraer un segundo tumor, de acuerdo a un nuevo estudio centrado en esta problemática.
Por ejemplo, los investigadores demostraron que las víctimas sobrevivientes de una bomba atómica en Japón, estuvieron expuestos a un segundo tumor. Los análisis investigativos se centraron también en segundos riesgos tumorales a raíz del efecto de técnicas por imagen.
"Hallamos que la radiación aumenta el riesgo de desarrollar un segundo cáncer de manera muy similar a cómo se relaciona con el peligro del primer cáncer", dijo el doctor Christopher Li, del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, que dirigió el estudio publicado en la revista Cancer Research.
"Descubrimos que los sobrevivientes del cáncer poseían riesgos particularmente altos de obtener un segundo tumor sensible a la radiación. Esto abarca a los cánceres de pecho, colon, pulmón, tiroides y vejiga", añadió.
Los expertos evaluaron desde 1950 a 2002, con un seguimiento por cinco años, a un grupo de sobrevivientes de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki.
El estudio tomó en cuenta a 10.031 sobrevivientes de un cáncer primario, de los cuales 1.088 padecieron un segundo tumor primario.
Los cánceres de estómago, pulmón, hígado y mama se encontraron entre los más comunes, ya sea como primero o segundo tumor.
"Nuestros hallazgos sugieren que los sobrevivientes de cáncer con antecedentes de exposición a radiación deberían seguir siendo controlados cuidadosamente por segundos cánceres", destacó Li.
El autor reconoció que es difícil extrapolar los resultados a otras exposiciones a radiación, dado que los sobrevivientes de las bombas atómicas fueron expuestos a la radiación en todo su cuerpo. Los métodos médicos limitan la radiación a una región corporal.
Li indicó que, lamentablemente, la radiación replicaría la provocación de cáncer.
El análisis se realizó en colaboración con investigadores de la Fundación de Investigación de los Efectos de la Radiación en Hiroshima y Nagasaki y el Instituto Nacional del Cáncer.