informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Greenpeace, la Confederación por el Medio Ambiente y la Asociación de Científicos por el medio Ambiente de España dio a conocer datos escalofriantes referidos a sustancias tóxicas y compuestos orgánicos que afectan a la población.
En razón de ello, específicamente, una carta presentada al presidente del Gobierno, Excmo. José Luis Rodríguez Zapatero, reclama la adopción de políticas ambientales inmediatas, al tiempo que pone en blanco consecuencias graves sobre la salud que, además, según un recuento de datos en diversas organizaciones internacionales no sólo perjudican a los ciudadanos de ese país sino que también se reflejan en otras naciones del mundo.
Quizá sea hora que exista un mancomunado esfuerzo de la Unión Europea más otros continentes, ya que los daños avanzan en forma despiadada, de acuerdo a la lectura de los argumentos de la correspondencia elevada a Zapatero.
Estudios sobre los contaminantes químicos arrojan la siguiente información:
El cáncer, los problemas reproductivos (infertilidad, malformaciones, otras enfermedades reproductivas), las alteraciones hormonales (diabetes, problemas tiroideos), las enfermedades inmunológicas (dermatitis, alergias) y los problemas neurológicos (problemas de aprendizaje, hiperactividad, Alzheimer, Parkinson), entre otras afecciones relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas han alcanzado cifras sumamente preocupantes.”
Según la Organización Mundial de la Salud –continúa la carta- “más del 40% de la carga global de enfermedad atribuible a factores medioambientales, recae sobre los niños de menos de cinco años de edad (¡que sólo constituyen el 10% de la población mundial!). Por otra parte, alrededor del 65% de las enfermedades infantiles tiene su origen en la contaminación y degradación del medio ambiente.
Las alergias, el asma y las enfermedades respiratorias vinculadas con la calidad del aire han aumentado en España. Los síntomas relacionados con el asma durante la infancia y la adolescencia lesionan a cerca del 10% de esa franja de población española. El 84% de la ciudadanía respira aire que supera los índices de protección a la salud recomendados por la Organización Mundial de la Salud.”
Más de la mitad de los recién nacidos y de los chicos españoles es posible que estén expuestos a concentraciones elevadas de mercurio, una sustancia potencialmente neurotóxica.
Tal exposición prenatal está asociada en buena parte con la ingesta de algunos tipos de pescado contaminado por parte de las gestantes. La contaminación se produciría principalmente por los vertidos de mercurio al mar o a los ríos y lagos por parte de actividades industriales, del ámbito sanitario y de la minería.
Esta situación deriva en trastornos neuroconductuales y aún problemas neurológicos en la edad adulta.
El trabajo entre sustancias tóxicas produce cada año en España decenas de miles de enfermedades respiratorias, de la piel, del sistema nervioso o cardiovasculares, entre otras enfermedades laborales (8.550 casos de EPOC, 6.840 casos de dermatitis, 5.130 casos de asma laboral cada año).
Asimismo, la incidencia del cáncer laboral en España sería de 2.933 a 13.587 casos nuevos anualmente y la mortalidad en este caso supondría un mínimo de 1.833 y un máximo de 8.214 trabajadores.
“A pesar de la gravedad de los hechos, en los últimos años se han abandonado las pocas iniciativas para prevenir y controlar los riesgos para la salud pública, el medio ambiente y la salud de los trabajadores ocasionados por sustancias químicas peligrosas.
El Plan Nacional de Aplicación (PNA) del Convenio de Estocolmo sobre contaminantes orgánicos persistentes está prácticamente abandonado desde su aprobación en 2007. No se han ejecutado inventarios, campañas de sensibilización, vigilancia de salud pública y ambiental, sustitución de las sustancias en uso.
Las entidades reclaman a Zapatero diagnósticos en salud laboral, pública, medio ambiente y agricultura, medidas preventivas y alineaciones a nivel europeo e internacional.
“A pesar de la abrumadora falta de recursos humanos y económicos destinados a prevenir el riesgo químico, si existiera un impulso político, las administraciones podrían desarrollar una gran cantidad de actividades con proyección social que redundaría en un mayor conciencia cívica ambiental.”
Fuentes: Javier Benayas Presidente de Científicos por el Medio Ambiente (CIMA)
Llorenç Serrano, Secretario Confederal de Medio Ambiente de CCOO
Mario Rodríguez, Director de Greenpeace
Asociación Afigranca y otras