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Los picos de contaminación del aire, una exposición al incremento súbito de partículas finas del aire, siempre pueden ser motivo para sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), aunque no reforzarían los riesgos inmediatos en la mayoría de la gente. Sin embargo, las personas diabéticas son más proclives al ACV en estas circunstancias.
La conclusión corresponde a un estudio de 9200 pacientes internados en
Ontario por este tipo de accidente, realizado por la Brown University
en Rhode Island y publicado en la revista Epidemiology.
Se observó que los diabéticos alcanzaron un 11% más de tendencia al ACV
en un día particularmente contaminado “no claro”, declaró el coautor de la
investigación, doctor Gregory A. Wellenius.
"Las personas con factores de riesgo, como la diabetes, tendrían más
probabilidades de sufrir un ACV” manifestó; pero las cifras reales
de peligro precisan una mayor evaluación para determinarlas con exactitud.
La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda que los enfermos
cardiacos y con otros factores riesgosos como una edad mayor a la media, al
igual que los diabéticos e hipertensos, no deben caminar por calles o avenidas
muy transitadas por vehículos y pasar el menor tiempo posible al aire libre,
cuando se registran altos niveles de contaminación.
Los expertos analizaron los datos de los más de nueve mil pacientes
evaluados: las historias clínicas argumentaron la existencia de un
ACV, indicando día y hora de los primeros síntomas.
El equipo de Wellenius comparó esa información con la de los
niveles de contaminación local, según los monitores oficiales
de calidad del aire, deteniéndose en los resultados que éstos arrojaron dos
días previos al ACV y durante el resto de los días de ese mismo mes.
Estos especialistas detectaron en diabéticos -previos a contraer un ACV- que
por cada 10 microgramos más de partículas finas por metro cúbico de aire-,
crecía en un cuarto de ellos la posibilidad, en casi un 11%, de enfermarse de
ACV.
La contaminación hallada no se vio ligada a generar dificultades en igual
medida en la población hipertensa o consumidora excesiva de tabaco.
Wellenius aclaró que “no significa necesariamente que los diabéticos sean las
únicas víctimas potenciales.
"La mejor manera de prevenir los ACV es cuidar la salud cardiovascular",
advirtió.
Un accidente cerebrovascular (ACV) ocurre cuando se interrumpe repentinamente el suministro de sangre a una parte del cerebro, o cuando un vaso sanguíneo cerebral se rompe, derramando sangre en los espacios que rodean a las células cerebrales.
Así, las células mueren si dejan de recibir oxígeno y nutrientes de la sangre, o son dañadas por una hemorragia repentina en el cerebro y a su alrededor.
FUENTES: Epidemiology,
Chung CS, Caplan LR. Stroke and other neurovascular disorders. In: Goetz, CG, eds. Textbook of Clinical Neurology. 3rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 45.