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Las fiestas y el fin de año pueden ocasionar signos leves de cansancio, malestar generalizado y hasta manifestaciones como irritabilidad y mal humor, si no se adoptan los cuidados necesarios.
Además, llegan a presentarse problemas cardíacos – cuando se manejan las emociones de forma inadecuada, al igual que la alimentación y la ingesta alcohólica, por lo que se acaba precisando un tratamiento serio para superar cualquier riesgo.
En estos días especiales la gente tiene que desenvolverse con tranquilidad, cosa que no siempre sucede cuando los encuentros familiares traen exigencias, sobrecargas de ánimo y tareas, sumándose a todo ello los ineludibles balances personales.
Tampoco falta el recuerdo de los seres queridos que ya no están; el hecho de no haber sabido elaborar las pérdidas afectivas, ni admitir frustraciones. Las situaciones enumeradas producen estrés.
Las reuniones familiares distan muchas veces de ser placenteras y debe entrar en juego la capacidad de tolerancia ante las diferencias, lo mismo que ceder aún si se plantean desacuerdos que “lastiman”. Este concepto corresponde al doctor Roberto Sivak, médico psicoterapeuta y psiquiatra, presidente del Capitulo Estrés y Trauma Psíquico de la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM).
Según el profesional “no hay que forzar hechos, privilegiar el diálogo, aceptar al otro con sus particularidades y negarse a formar parte de ciertos encuentros –cuando ya se sabe que distarán de ser gratificantes- y organizar otra alternativa con nuevas relaciones”.
Lo fundamental es sentirse cómodos y no generar disputas; “es vital escucharse y pasar las fiestas en armonía, estableciendo acuerdos.”
Un informe preparado por los profesionales del Hémera, Centro de estudios del estrés y la ansiedad, dirigido por la licenciada Patricia Gubia, señala recomendaciones para concretar “felices fiestas”.
- Identificar los motivos que ocasionan estrés.
- No tratar de cumplir con las expectativas de todo el mundo ni adherirse a exigencias exageradas.
- Trazarse metas realistas y posibles de realizar para el año que comienza, y no castigarse con los balances.
- Atender a los propios deseos y priorizando el bienestar.
Fuente: Pro-News