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La proteína caveolina 1, localizada en la membrana celular, se relaciona con la metástasis del Sarcoma de Ewing, uno de los tipos de cáncer infantil más frecuente. Lo revela un estudio en cuestión, efectuado por investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell), y publicado en la revista especializada Molecular Cancer Research.
El Sarcoma de Ewing es el segundo tipo de cáncer de huesos más común en niños y adolescentes de entre 10 y 20 años; suma el 3% de todos los tumores infantiles y ejerce una incidencia anual de 0,6 casos por cada millón de habitantes.
Se caracteriza por una rápida progresión y las posibilidades de curación son muy bajas y de acuerdo al primer órgano que genere el tumor.
La investigación del Idibell da a conocer que la proteína caveolina-1 ocupa un papel fundamental en la regulación de la capacidad migratoria de las células tumorales, de modo que invade la matriz extracelular y coloniza otros órganos distantes.
El coordinador del estudio, Óscar Martínez Tirado, explicó que la evaluación realizada es importante porque “añade relevancia al rol que juega esta proteína en el desarrollo del Sarcoma de Ewing.”
Hasta ahora se sabía que la proteína ejercía influencia en la oncogénesis (la fase previa al surgimiento del tumor) y la resistencia a la quimioterapia, pero se acaba de descubrir su papel en la metástasis, tal cual ha sido divulgado por el coordinador del grupo de investigadores del Idibell, Martínez Tirado.
El mencionado experto manifestó su convencimiento de que el descubrimiento “abrirá las puertas a la generación de nuevos fármacos para evitar la metástasis en este tipo de cáncer".
En la investigación participaron, asimismo, expertos del Instituto de Investigación de la Vall d'Hebron de Barcelona, del St. Jude Children's Research Hospital de Memphis (EE.UU.), y del Georgetown University Medical Center de Washington (EE.UU.).
Se presenta como un tumor óseo maligno en cualquier momento durante la niñez y comienzos de la edad adulta, pero generalmente surge en la pubertad cuando los huesos crecen de modo rápido.
Es 10 veces tan habitual en niños de raza blanca como en menores afroamericanos, africanos o asiáticos.
El tumor se origina en cualquier parte del cuerpo, sobre todo en los huesos largos de los brazos y las piernas, la pelvis o el tórax, al igual que en el cráneo o en los huesos planos del tronco.
A menudo se disemina a los pulmones y a otros huesos. Al momento del diagnóstico, la metástasis se observa en aproximadamente un tercio de los niños. En raras ocasiones, el sarcoma sucede en adultos.