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A largo plazo, una dieta baja en carbohidratos funciona en cuanto al alcance de los niveles adecuados de colesterol “bueno”, de igual modo que una restricción alimentaria en grasa para perder peso.
Ambas conductas fueron satisfactorias para mejorar el colesterol en un estudio que llevó dos años de seguimiento de pacientes, que incluyó asesoría intensiva.
Las personas que redujeron carbohidratos en sus comidas obtuvieron un mayor aumento del “colesterol bueno”, casi el doble de aquéllas que se sometieron a un régimen sin grasa.
Azúcares, legumbres ,verduras ricas en almidón, panes y cereales, frutas, leche entera, golosinas y bebidas gaseosas azucaradas, son algunos de los alimentos que abarcan los carbohidratos.
En evaluaciones previas, las dietas escasas en carbohidratos fueron más aptas para perder peso en seis meses, pero los resultados a largo plazo han sido mixtos.
Se insinuó, entonces, que los niveles de colesterol habían sido mejores con el consumo de pocos carbohidratos.
El estudio más reciente es uno de los más largos para comparar los enfoques. Al final de dos años, el promedio de pérdida de peso fue el mismo para ambos regímenes: de cerca de 6,8 kilogramos (15 libras), el 7%.
La diferencia crucial estuvo en las lipoproteínas de alta densidad (HDL), conocidas como el colesterol bueno: un aumento de 23% en la alimentación baja en carbohidratos en relación con una mejoría de 12% en la dieta que disminuyó grasa, dijo Gary Foster, director del Centro para la Educación e Investigación de la Obesidad, de la Universidad de Temple, quien encabezó la investigación financiada con recursos federales.
Foster señaló que la mejoría lograda por la dieta estricta en quita de carbohidratos es del tipo que se podría lograr con medicinas que tratan el colesterol.
"Para una dieta, eso es bastante impresionante", indicó.
Los hallazgos, publicados en la revista Annals of Internal Medicine, se basan en el análisis de 307 adultos, de los cuales dos terceras partes eran mujeres.
Los participantes eran obesos, aunque no sufrían problemas de colesterol ni diabetes.
La mitad siguió una dieta disminuida en carbohidratos, modelada según el plan Atkins, y la otra mitad ingirió comidas de pocas calorías y casi carentes de grasa.
Todos asistieron a sesiones de grupo para cambiar hábitos alimenticios malos, aprender a ser más activos y apegarse a sus dietas.
A los voluntarios se les efectuaron revisiones periódicas de su peso, sangre, densidad ósea y composición corporal (porcentaje de grasa, hueso y músculo).
Luego de dos años, no hubo diferencias mayores entre ambos grupos, excepto en cuanto al colesterol bueno. Se desconoce por qué la dieta baja en carbohidratos ejerció un efecto mayor sobre ese tipo de colesterol, explicaron los investigadores.
Menos de 200 mg/dL: recomendable
200 - 239 mg/dL: cercano a límites elevados
240 mg/dL y por arriba: elevado
Colesterol bueno: 60 mg/dL o más es bueno, cuanto más se posea, más se contribuye a la salud del organismo.