informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Según los resultados de un estudio financiado por la Unión Europea y publicado en la revista The Lancet, los pacientes de VIH con un número relativamente alto de células CD4 tienen una mayor tasa de mortalidad que la población general.
A pesar de que este incremento se observe pequeño, el hallazgo resalta la importancia de estudiar más a fondo los riesgos y beneficios de que los pacientes comiencen con la terapia anti-retroviral (TAR) cuando poseen todavía un número alto de células CD4.
La UE apoyó este trabajo mediante el proyecto NEAT.
Las células CD4 son glóbulos blancos con una gran importancia en el sistema inmune y contribuyen a que el cuerpo combata las infecciones. En gente sana, no infectada con el VIH, el número de células CD4 por microlitro de sangre oscila entre 600 y 1.200.
En pacientes con VIH, el virus penetra en estas células y las destruye, debilitando la inmunidad. Por este motivo, los médicos calculan de forma rutinaria la suma de células CD4 en la sangre de los pacientes con VIH.
En la actualidad, los protocolos recomiendan que los pacientes inicien la TAR al descender su número de células CD4 por debajo de 350 por microlitro.
Sin embargo, existen estudios que sugieren que sería beneficioso empezar a tomar medicamentos antivirales cuando los niveles de células CD4 se encuentran por encima de los 350 por microlitro.
La cuestión de cuándo comenzar con el tratamiento no es sencilla, puesto que los medicamentos para combatir el VIH son muy tóxicos. Por lo tanto, dispensárselos a pacientes que no los requieren podría ser dañino.
Este estudio ha sido el primero en investigar la tasa de mortalidad en pacientes de VIH con niveles altos de células CD4 que nunca fueron sometidos a TAR.
El equipo investigador ha seguido la evolución de un total de 40.000 pacientes de Europa y América del Norte. Las personas se distribuyeron en cuatro grupos: hombres homosexuales sexualmente activos, consumidores de drogas por vía intravenosa, heterosexuales y gente cuyo factor de riesgo era desconocido.
La investigación reveló que los pacientes con VIH cuyos niveles de células CD4 eran superiores a 350 se exponían a mayor tasa de mortalidad que la población general.
No obstante, se detectó una gran variabilidad entre los diferentes grupos. La tasa de mortalidad fue nueve veces mayor en los consumidores de drogas por vía intravenosa en comparación con la población control, y tres veces más en los heterosexuales.
Por el contrario, en los hombres homosexuales sexualmente activos fue sólo un 30 % mayor que en la población control.
"La tasa de mortalidad creció considerablemente en el grupo de los consumidores de drogas por vía intravenosa y los heterosexuales, aunque no tanto en los hombres homosexuales sexualmente activos", escribieron los investigadores.
"Este descubrimiento indica que el aumento en la mortalidad observado para los dos primeros grupos puede deberse en gran medida a factores socioeconómicos y de estilo de vida, más que a la infección por VIH".
Por otra parte, los investigadores involucraron la esperanza de vida de pacientes con diferentes niveles de células CD4. Encontraron que, en vinculación con las personas con 350-499 células por microlitro, aquéllas con 500-699 reunían una tasa de mortalidad un 23 % menor, y las que sostenían 700 células por microlitro demostraron una tasa de mortalidad un 34 % menor.
"Esto indica que los pacientes de VIH que todavía no se sometieron a TAR y conservan células CD4 superiores a 350 por microlitro, disponen de una esperanza de vida menor que la población control no infectada, si bien la baja parece ser pequeña", concluyeron los investigadores.
"Teniendo en cuenta que la TAR puede aumentar la esperanza de vida de estos pacientes, surge la importancia de continuar evaluando los riesgos y los beneficios de principiar con la TAR cuando los niveles de células CD4 son aún por encima de las 350 células por microlitro".