informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
La recuperación de los niños y los atletas jóvenes demora más que en los universitarios y los profesionales, por lo que es preciso un alta médica para permitirles la vuelta a la práctica de deporte, luego de una lesión en la cabeza.
Hace falta que cumplan una etapa de recuperación física y mental, según las recomendaciones del Consejo de Medicina del Deporte y Fitness de la Academia Estadounidense de Pediatría.
Se considera que 100.000 chicos y adolescentes de 8 a 19 años recurren –solo en Estados Unidos- a los servicios de emergencia por una contusión; la mitad por lesiones deportivas.
Una encuesta en las salas de emergencia de Estados Unidos, dirigida por la doctora Lisa Bakhos, de la Escuela de Medicina Warren Alpert de la Brown University, en Rhode Island, reveló que se acrecentó la cantidad de niños que acudieron a las mismas por contusiones en deportes organizados.
Lo lamentable es que los menores no informan y los padres no consultan en emergencias ante estos hechos, se refirió la doctora Tamara Valovich McLeod, responsable de medicina del deporte de la Escuela de Ciencias de la Salud de Arizona, que no participó en el estudio.
El consejo advirtió que los cerebros infantiles y de adolescentes serían más proclives a las contusiones, en relación con atletas mayores, por lo que aconseja que el reingreso a lad actividades debe ser gradual y en tanto los síntomas se acaban. Indica la prohibición de que los chicos retornen al campo de juego el mismo día de la contusión.
Las lesiones deportivas habitualmente significan un golpe en la cabeza o el cuello, como cuando un jugador de fútbol se golpea la cabeza contra uno de los palos del arco o la cabeza de otro jugador.
Los síntomas tardan varias horas en suceder y se acompañan de náuseas, sensibilidad a la luz y el ruido, depresión y ansiedad y, en algunos casos, desmayo.
Tan pronto se constata la contusión, el consejo aconseja que los niños descansen mental y físicamente.
Tras la desaparición de los síntomas, las actividades cotidianas deben reiniciarse de a poco, para evaluar que los mismos no reaparezcan. Pueden transcurrir hasta 10 días para que un médico determine su vuelta a las prácticas.
El fútbol y el jockey sobre hielo reúnen la más alta tasa de perjuicios y hasta el doble de atención médica de emergencias pediátricas.
Fuera del campo de juego, la mayoría de los daños se producen al andar en bicicleta, esquiar y jugar.
FUENTE: Pediatrics,