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Las dietas altas en proteína vegetal y bajas en carbohidratos ayudan a no recuperar el peso, una vez que se ha logrado bajarlo. Lo difícil no es perder kilos sino no recobrarlos.
Hasta ahora diversas investigaciones sostuvieron que mientras se queman más calorías de cuanto se consume, se consigue adelgazar sin practicar una dieta. Pero pocos estudios se abocaron a encontrar modalidades dietéticas que impidan engordar nuevamente.
Científicos europeos encabezados por la Universidad de Copenhague consideran que han encontrado una solución apropiada para quienes presentan facilidad para ganar kilos de más.
“Carnes magras, pollo y frijoles, además de alimentos bajos en almidones son ideales para no aumentar kilos”, escribieron los especialistas en la revista New England Journal of Medicine.
El estudio abarcó a 773 sujetos obesos oriundos de ocho países europeos.
Los adultos ya habían perdido como promedio 11 kilogramos (24 libras), tras dos meses de régimen bajo en grasa. Si bien no estuvieron exentos de comer alimentos sanos, los expertos remarcaron que la participación familiar con su apoyo son de gran utilidad para motivar a quienes precisan adelgazar para una mejor salud.
Los participantes se dividieron en grupos, de manera de que cada uno adoptó una dieta diferente, apuntando siempre a no recuperar el peso que habían disminuido.
Cuatro combinaciones alimenticias se basaron en cantidades altas o bajas de proteínas y carbohidratos.
La quinta fue una dieta con sumas moderadas de proteína, aunque sin límites en los carbohidratos.
La gente de cada grupo ingirió cuanto quiso y con la frecuencia deseada. Recibió asesoría y recetas. Asimismo, escribió un diario en el que volcó datos sobre las comidas que dieron más resultados en muestras de sangre y orina.
Un seguimiento de seis meses, proporcionó la información de que las bajas proteínas en la dieta, pero carbohidratos elevados, hizo crecer significativamente de peso: casi dos kilogramos (cuatro libras).
En contraposición, se registró una inclinación a perder kilos en los que comieron altos niveles de proteínas y bajos de carbohidratos. Fue así que este grupo en su mayoría no abandonó su esfuerzo, por más que algunos desertaron por falta de estimulación familiar.
Esta reciente investigación fue financiada por una agencia de salud de la Comisión Europea. Varios productores de alimentos y compañías de dietas donaron comida y otros productos.