informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
No hay demasiados motivos para preocuparse por los efectos adversos de la vacuna infantil contra la tos convulsa, dijeron investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, quienes encararon el mayor estudio disponible hasta ahora al respecto.
"Nuestros resultados ofrecen pruebas contundentes de que la vacuna no está asociada con convulsiones agudas y su aplicación en la infancia temprana es segura", publicaron en Pediatrics.
Una versión anterior de la vacuna, que protege también de la difteria y el tétanos, generó incertidumbre porque triplicaba la exposición a convulsiones con fiebre en los bebés. No obstante, la mayoría de esos ataques eran inofensivos y desagradables, aunque podían hacer que los niños se atragantasen con la comida.
El nuevo estudio es el más grande hasta ahora sobre el riesgo de convulsiones con la nueva vacuna, conocida como DTaP y recomendada en Estados Unidos desde 1997. EL estudio reunió datos de más de 430.000 bebés vacunados entre 1997 y 2006.
El equipo los siguió hasta justo antes de los 2 años y la mayoría recibió cuatro vacunas desde los 2 meses de edad. Alrededor de 5.200 niños padecieron convulsiones en algún momento, pero sólo 112 ocurrieron a los cuatro días de la aplicación de la inmunización.
En esos cuatro días se registraron 1.208 convulsiones por cada 100.000 bebés controlados durante un año, a diferencia de las 1.083 iniciales.
Tras controlar otros factores asociados con las convulsiones, como la edad y la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR), los bebés sufrieron menos convulsiones los días posteriores a la inmunización que en otras épocas.
"La preocupación pública por la seguridad de las vacunas creció significativamente en los últimos años", manifestó James M. Baggs, de los CDC y autor principal del estudio.
"Nuestro mensaje para los padres es que el estudio fue muy sólido respecto a la falta de relación entre la vacuna DTaP y las convulsiones como un efecto secundario", agregó.
Las conclusiones coinciden con estudios previos de Canadá, confirmó el experto en vacunas David Scheifele, de la University of British Columbia, en Vancouver, que no participó en la investigación.
"Monitoreamos los casos de convulsiones después de la inmunización", indicó. "Los bebés en Canadá reúnen un nivel mínimo de peligro desde la adopción de las nuevas vacunas en 1997-8", explicó, atribuyendo más las pocas situaciones que surgen a otras infecciones que a la vacunación.”
FUENTE: Pediatrics