LA IMPORTANCIA DE LA HIGIENE BUCAL EN LOS BEBÉS
Los dientes de los bebés comienzan a crecer aún antes de que nazcan, durante el segundo
trimestre del embarazo. Al nacer, tienen unos 20 dientes, pero éstos no salen sino hasta que
comienzan a "cortarlos", proceso que normalmente se inicia después del tercer mes de vida.
Se recomienda no dejar que los bebés tomen mamadera con jugo o leche mientras duermen
porque contribuye a la formación de caries dentales. Incluso, es aconsejable que antes de que
salgan los dientes, se pase por su boca y encías una toallita húmeda cada vez que terminan
de comer.
El cepillado dental debe empezar a partir de la salida del primer diente, con un cepillo blando, pero sólo con agua, sin pasta dental.
Cuando los bebés caminan, poseen sus dientes de leche, que por sí aseguran limpieza y
salubridad. Sin embargo, si se forman caries, es factible que los pierdan antes de que surja la dentadura permanente, situación que puede originar problemas con el espaciamiento de los
mismos. En este periodo, se deben excluir los alimentos pegajosos y azucarados. En relación
al cepillado, hay que hacerlo -como mínimo- dos veces al día, con poca pasta dental.
Es fundamental que el pequeño adquiera el hábito de lavarse los dientes todas las noches
antes de acostarse y no coma dulces entre comidas.
Alimentos buenos y malos
Hay alimentos que son amigos y otros enemigos de los dientes. Los buenos son: vegetales,
yogur, leche, queso, huevos, carnes (rojas, pollo y pescado), frutas, verduras y hortalizas.
Los malos, contienen azúcar y otros ingredientes que contribuyen a la formación de caries, y
se trata de las bebidas gaseosas, galletitas saladas y dulces, pan, golosinas, tortas y helados.
Fuente: Mouth Care for your Infant- Toddler. Birth to 3 years. Vancouver Coastal Health, Canadá