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La molécula omecamtiv mercabil activa la miosina cardiaca, que es la principal proteína generadora de fuerza en el músculo cardiaco.
La miosina llega a aumentar su número.
Ahora, los investigadores han hallado que la activación se realiza al acelerar la transición de la miosina en un estado productor de fuerza: un proceso que aumenta el número de miosinas que se unen a la actina y mejora la capacidad del músculo cardiaco para contraerse.
La actina y la miosina son proteínas existentes en el músculo del corazón que se encargan de su contracción y relajación.
Los expertos, dirigidos por Fady Malik de la empresa Cytokinetics, Inc. en San Francisco del Sur en Estados Unidos, identificaron un mecanismo molecular que podría evitar el infarto de miocardio.
Todo ello porque la pequeña molécula omecamtiv mercabil se une fuera de la localización activa de la miosina y causa cambios que aumentan la tasa de rendimiento ATP (nucleótido fundamental en la obtención de energía celular).
En forma simultánea, acelera la liberación de fosfato dependiente de la actina y ralentiza la liberación de ADP (compuesto químico formado por un nucleósido y dos radicales fosfato unidos entre sí).
Acción favorable del fármaco sin consecuencias negativas
Ante el beneficio que aportan ambos procesos, el fármaco dirige rápidamente a la miosina al estado de unión con la actina que es necesario para la contracción muscular cardiaca.
Los expertos observaron que la molécula incrementa el funcionamiento cardiaco en animales sanos, así como en aquellos con signos de insuficiencia cardiaca.
El equipo de Malik dijo que, en el futuro, este fármaco podría evitar los efectos secundarios negativos que se observan con otros fármacos cardiacos que no actúan directamente sobre la miosina.