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Las hortalizas juegan un papel trascendental, por sus cualidades nutritivas, y los expertos recomiendan ingerir como mínimo 400 gramos de hortalizas y verduras al día.
Debido a su moderado valor calórico, se puede consumir como ingrediente de ensaladas y utilizarlas en dietas de control de peso. Gracias a su contenido de fibra, proporciona saciedad.
El agua y los hidratos de carbono son los componentes más abundantes y es una de las hortalizas más ricas en azúcares.
Es apropiada para las embarazadas por disponer de folatos.
Contiene pigmentos –antocianinas- de acción antioxidante, los cuales bloquean los daños de los radicales libres.
Abundante en potasio e inferior cantidad de sodio, ejerce una acción diurética que favorece la eliminación del exceso de líquidos del organismo.
De sus vitaminas se destacan los folatos y ciertas vitaminas del grupo B, como B1, B2, B3 y B6.
En relación con los minerales, es rica también en yodo, magnesio, fósforo y calcio. En sus hojas abunda el betacaroteno, el hierro y el calcio.
El desarrollo del bocio se asocia con un crecimiento de la glándula tiroides, que interviene en la regulación del metabolismo. La aparición de esta enfermedad obedece al muy bajo o nulo consumo de yodo. La remolacha, junto con el ajo y la acelga, son los alimentos más ricos en yodo.
De bajo valor calórico y presencia de fibra, ayuda al control de peso y al tránsito intestinal. Mejora el estreñimiento y el buen control de la glucemia en diabéticos.
Es sustancioso en vitamina C y azufre, potentes antioxidantes, que al bloquear los radicales libres contribuyen a disminuir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular.
El folato que contiene asegura el correcto desarrollo neural del feto, sobre todo en las primeras semanas de gestación.
Por su riqueza en potasio, es beneficioso para combatir la hipertensión, colesterol, triglicéridos, gota y cálculos renales. Al producir orina, elimina sustancias de desecho como ácido úrico y úrea.
Se aconseja la moderación de su consumo en quienes presentan flatulencias y dificultades de digestión.
Tampoco se recomienda su ingesta frecuente en personas con hipotiroidismo (funcionamiento disminuido de la glándula tiroides) porque impide la absorción de yodo.
Fuente: Consumer Eroski