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Se acaba de presentar en Europa un primer plan de acción para que la población en general sepa identificar los sufrimientos que conlleva la presencia de la hiperactividad. Su fin es abordar el impacto de la enfermedad a través de distintas disciplinas, sin dejar de lado la participación activa de los padres en el proceso de tipificación y tratamiento.
Este plan se expuso en la IV Semana Europea de Sensibilización sobre TDAH de reciente concreción en el continente europeo, donde se informó que el 96% de la población ignora cómo reconocer el trastorno, sobre todo cuando lo padecen adultos.
También se dio por inaugurada una página web www.tdhytu.es que ofrece una guía para padres y médicos.
Queda mucho en estudio sobre la enfermedad
Los diagnósticos de niños con TDAH son insuficientes en número, quedan todavía muchos chicos a los que no se les registra este padecimiento.
La guía da cuenta de los principales síntomas, las características que implican el desarrollo de una actividad excesiva y de un déficit de atención e impulsividad, mientras detalla el tratamiento que hasta ahora se considera adecuado.
Asimismo, plantea las diversas teorías que atribuyen las causas del trastorno a un origen genético y a la influencia del entorno familiar.
Síntomas
Actividad excesiva
Es el primer síntoma que se observa.
Déficit de atención
La atención no se conserva en forma continua, dificultad de concentración y abandono de las tareas comenzadas. El niño acostumbra a adolecer de dislexia o trastornos en el cálculo; da la sensación de que no escucha, se distrae mucho y su rendimiento escolar es bajo.
Impulsividad
Sin reflexión previa, el enfermo no acepta normas sociales y pasa inmediatamente a la acción, exige la satisfacción inmediata de sus deseos, incurre en acciones peligrosas y es escasa su tolerancia a la frustración.
Causas
No se dispone de pleno conocimiento al respecto. Afecta hasta al 8% de la población escolar y se da más en los varones en un promedio de diez por cada mujer.
Los especialistas coinciden en que los niños no experimentan el síndrome por pasar muchas horas delante del televisor, ni por alergia a algún tipo de comida; tampoco por consumir demasiada azúcar ni por vivir en un hogar desagradable, o acudir a una escuela con pocos recursos de enseñanza.
Las teorías sobre su origen apuntan a una irregularidad genética, dado que hay familias completas con TDAH. Las últimas investigaciones consideran que hay algún gen estable familiar con alguna anomalía de tiroides.
Existe tratamiento
El pronóstico es mejor cuanto antes se trate. La detección precoz y una atención multidisciplinaria brindan una mejoría notable.
El tratamiento debe incluir muchos factores: maestros conocedores del problema, una amplia formación de los padres y suministro de medicamentos.
Los fármacos útiles son los estimulantes que propician la comunicación entre las neuronas.
Algunos médicos recomiendan que el niño interrumpa la medicación de vez en cuando para determinar si todavía es necesaria. El menor merece un control regular, más aún cuando se cambian las dosis.
Adultos
En los adultos sucede comúnmente que la hiperactividad se confunde con otras patologías: adicciones, ludopatía, trastorno ansioso-depresivo, bulimia y otras desviaciones de la personalidad. En España el diagnóstico acierta en solo un 1%.
El perfil del adulto hiperactivo es: habitualmente fracasa en su desarrollo profesional y personal; más de un 30% genera una grave depresión que termina “enganchándolo” a diversas sustancias tóxicas o vicios.