informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Alrededor de 350 o 400 millones de personas en el planeta poseen hepatitis B y otras 180 millones son portadoras de la variante del virus C.
· 80% se expone a carcinomas de hígado, desconocimiento mundial
El 80% se expone fácilmente a carcinomas tan graves como el de hígado, anunció el profesor Stephen Locamini, uno de los mayores expertos en hepatitis en el mundo y director del laboratorio de la Organización Mundial de la Salud para la Hepatitis B en Asia.
Enfatizó que la educación es la mayor herramienta contra esta enfermedad, mientras atribuyó una falla en la comunidad científica mundial al no transmitir esta problemática en su real dimensión en la sociedad en general.
La gente ignora relación con cirrosis y cáncer
Destacó en un comunicado que así como es habitual que los individuos tengan miedo a la gripe, a las bacterias resistentes, a la malaria o la tuberculosis, como al consumo de tabaco que lleva a la muerte, conocen muy poco sobre la relación del virus hepático con la cirrosis y el cáncer de hígado.
El hígado resiste con virus activo de 20 a 30 años
Son igualmente prioritarios los tratamientos con las hepatitis B y C aún con consecuentes efectos secundarios, añadió el especialista.
Mientras el VIH presenta dolencias debilitantes con “terribles consecuencias” en el término de 5 a 10 años de contraído, las diferentes variantes de hepatitis engañan.
El hígado reúne una gran capacidad de resistencia, de ahí que el virus hepático se mantiene activo entre 20 o 30 años, sin síntomas inmediatos, por lo que los pacientes tienden a olvidarse de las complicaciones que produce.
Es prioritario actuar contra todas las hepatitis
Los tratamientos difieren. La hepatitis B se trata con una pastilla que se ingiere por largo tiempo; los enfermos no se ven molestos pero deben saber que aún tomando el medicamento por plazos larguísimos no se curan; solo consiguen controlar que el virus no se expanda ni aumente.
· Variante C
La terapia para la variante C consiste en la administración de interferón; el individuo -en el transcurso del consumo del medicamento- experimenta un estado similar al de una gripe.
Sin embargo, provoca muchas secuelas secundarias –según Locamini- y la tasa de curación es posible que llegue al 30 o 40 por ciento de los afectados, que además terminan cortando el suministro de inyecciones.
Se espera que se introducirán cambios sustanciales con los nuevos tratamientos que se avecinan, informó.
· Novedosos antivirales de acción directa
Se prometen muchas vías de actuación, incluso la aplicación de una vacuna que se halla en fase I o II de ensayo clínico que será un antiviral de acción directa.
En los próximos dos años se sabrá si se aprueban tratamientos sin toxicidad, con menos derivación de consecuencias y libres de interferón.
Es muy común que se padezca simultáneamente de virus B y C
Es más frecuente de lo que se piensa que un sujeto se infecte por ambos virus.
Esto implica un “combate de boxeo en el hígado”
La infección dominante es habitualmente la C y es la primera en tratar; además, se complica y agrava con agentes de VIH.
El miedo es el peor enemigo
La globalización de estas epidemias, teniendo en cuenta que las infecciones hepáticas son un gran problema, es imprescindible informar a la población para que evite la suma de otras infecciones de cualquier índole.
No es cuestión de marginar y avergonzar al paciente. Además, el miedo es el peor enemigo.
Principal vía de infección, transfusión, heroína, cocaína
Mucha gente se infectó por la sangre proveniente de una transfusión antes de los años noventa, cuando no se cumplían los análisis como ahora.
Hoy el control en este aspecto es muy seguro.
El contagio surge por drogas inyectables como la heroína.
Con la cocaína el riesgo es más bajo, si bien hay que cuidarse de no compartir el instrumento de inhalación.
Hay que combatir la hepatitis como se hace con el sida
Locamini cuestionó por qué el mundo asignó prioridad a combatir el sida y no la hepatitis en igual medida, cuando atenta contra millones de seres humanos.
“Los lobbys del sida son poderosos, las galas benéficas, los famosos como Liz Taylor recaudando fondos, las estrellas de Hollywood muertas...” son para él una explicación contundente,