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La mayoría de las personas traslada a su casa la ansiedad que le origina su trabajo.
Pero cuando las actividades laborales exigen el aporte creativo del trabajador, lo común es la aparición de más estrés todavía. Surge así una amenaza mayor que confunde el límite entre el trabajo y la necesidad de tiempo libre.
Investigadores de la Universidad de Toronto (Canadá) aseguraron que el vínculo negativo con tareas creativas –fuertemente impuestas por el empleador- alcanza a “borrar la creatividad en sus muchos aspectos positivos”, consolidando un estrés en el ámbito laboral y en la vida particular de quien se halla sometido a esa presión.
El especialista Scott Schieman condujo un equipo evaluador de más de 1.200 trabajadores. Las preguntas formuladas fueron: ¿Con cuánta frecuencia tiene la oportunidad de aprender cosas nuevas; dispone de la oportunidad de solucionar problemas; requieren de su creatividad?
El análisis de las respuestas mostró que las labores creativas presionan más; los sujetos en estas circunstancias acaban sobrepasados “por la carga de trabajo y los contactos laborales que se reiteran fuera de la oficina y en demasía, a través de llamados telefónicos y e-mails”.
Las personas que asumen un rol y una función “creativa” en su trabajo, en general, piensan en esa ocupación mientras realizan tareas domésticas, así: acumulan exigencias con conflictos difíciles de solución y se ven imposibilitados para establecer las diferencias entre el trabajo y la familia, lo cual les produce distanciamientos y/o problemas con los seres queridos.
Sin embargo, no todo es malo. Participantes de la encuesta argumentaron no sentirse estresados por el apriete laboral, o por recordar su trabajo cuando se hallaban en su hogar.
El trabajo creativo brinda aspectos positivos: muchas personas disfrutan al pensar en sus actividades porque “les da una sensación de logro y satisfacción a sus vidas”.
Esto es muy distinto de los pensamientos estresantes que mantienen a otros individuos despiertos por la noche.
La conclusión es la siguiente: todo depende de cada sujeto, de sus actitudes y de su modo específico de afrontar “labores que precisan de su creatividad”. Hay quien se convierte en víctima de conflictos y otro que consigue un mejor desempeño laboral, social y familiar.