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Una mutación de un gen que regula la proteína tau, muy vinculada al Alzheimer, ejerce un fuerte impacto en la tasa de crecimiento de la enfermedad. El hallazgo contribuiría en la búsqueda de fármacos para mantener esta afección neurodegenerativa bajo control.
La generación de medicamentos, que interfieran con el tau, brindarían la posibilidad de evitar el progreso de la afección, de acuerdo a un equipo de la Universidad de Washington en St. Louis, cuyas conclusiones se dieron a conocer en la revista PLoS Genetics.
Los investigadores informaron que la compañía farmacéutica anglo-sueca AstraZeneca tiene una opción de la licencia.
"Las personas que llevan este marcador genético, suelen disponer de más niveles de tau en cualquier etapa de la enfermedad que aquéllas sin él", indicó en un comunicado Alison Goate, quien trabajó en el estudio.
El Alzheimer, que es la forma más común de demencia, avanza como un daño cerebral letal y los pacientes pierden gradualmente la memoria y su capacidad de razonar y cuidarse por sí solas.
El equipo de Goate observó una forma de la proteína tau que se acumula en el cerebro de las personas con Alzheimer y que también puede ubicarse en el líquido espinal.
Los investigadores buscaron cambios de una sola letra en el código genético del ADN que afectaran el metabolismo de la tau.
Estudiaron a más de 800 personas y encontraron que una versión del gen que regula la tau está relacionado con una forma más agresiva del Alzheimer.
Los resultados sugieren que los medicamentos que interfieren con esta variación genética podrían demorar el avance rápido de la condición.
"El curso de la enfermedad puede durar entre cinco y 20 años. Si se previene el deterioro de las personas y se desacelera , entonces, tendrán un período de tiempo mayor con buena calidad de vida", sostuvo Goate.
La investigación en medicamentos para combatir el Alzheimer se ha concentrado, en su mayor parte, en bloquear otra proteína llamada beta amiloide.
Este último descubrimiento “brinda otra avenida para pensar en blancos farmacológicos en la enfermedad ", añadió la experta.
En la actualidad no hay medicinas que alteren de modo permanente la progresión del Alzheimer, que perjudica más de 26 millones de personas en todo el mundo.