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Sufrir dolor pélvico podría ser un motivo más para que las mujeres dejen de fumar antes de quedar embarazadas, de acuerdo a un nuevo estudio, que también señaló que no se trata de casos generalizados.
Un equipo en Dinamarca halló que, entre 5.000 mujeres entrevistadas durante e inmediatamente después del embarazo, las que habían fumado durante la gestación eran un 20 por ciento más propensas a padecer el dolor pélvico que las no fumadoras.
El mismo riesgo se registró en las mujeres que habían dejado de fumar en el primer trimestre del embarazo; así lo indica la publicación del equipo en la revista BJOG.
El dolor pélvico es común en el embarazo: estudios recientes indicaron que atraviesan por él entre el 14 y el 33 por ciento de las mujeres, la mayoría en la segunda mitad.
Esta dolencia llega a dificultar las actividades cotidianas, como caminar, levantarse de una silla o darse vuelta en la cama. Por eso es importante prevenirla o reducirla.
Los nuevos resultados prueban una relación entre el tabaquismo y el dolor pélvico, pero no confirman una relación causa-efecto. Aun así, hay muchas razones por los que las mujeres deberían dejar de fumar, en especial si quieren quedar embarazadas.
La disminución del peligro de generar dolor pélvico es un beneficio adicional, declaró la autora principal, Karin Biering, del Hospital Regional Herning, en Dinamarca.
Fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de aborto, bajo peso al nacer y otras complicaciones gestacionales. De modo que el motivo más importante para dejar de fumar antes del embarazo es cuidar la salud del bebé, dijo Biering a Reuters Health.
"La conclusión de nuestro estudio suma otra consecuencia posible del tabaquismo", aseguró.
El equipo analizó datos de un subgrupo de mujeres en un estudio nacional sobre más de 100.000 embarazos entre 1996 y 2002. Las participantes fueron entrevistadas durante el embarazo y a los seis meses del parto.
Los autores compararon un grupo de 2.300 mujeres con dolor pélvico –en el transcurso o inmediatamente después del parto-, con otro de 2.700 mujeres sin ese problema. Se definió dolor pélvico como aquel suficientemente importante como para alterar su capacidad de caminar.
Las fumadoras, incluidas las que abandonaron el cigarrillo al inicio del embarazo, contaron con mayor probabilidad de dolor pélvico, aun tras considerar otros factores, como la edad, la obesidad, la autopercepción del estado de salud y el esfuerzo físico en el trabajo.
En teoría, opinó Biering, este dolor se debería a una disminución del flujo sanguíneo al tejido pélvico.
Aunque fumar sea un factor de riesgo de ese dolor, no tener el hábito no garantiza no sufrir el problema. El 73 por ciento de las participantes con dolor pélvico leve eran no fumadoras, y lo mismo ocurrió con el 69 por ciento del grupo con dolor grave.
Para Biering, el dolor pélvico es una condición "compleja" y no sería el único factor que influye en el riesgo durante el embarazo.
FUENTE: BJOG,