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Ingerir una gran cantidad de frutas, verduras y lácteos ricos en potasio, previene el accidente cerebrovascular (ACV), de acuerdo a las conclusiones de 10 estudios internacionales reseñados en la revista Stroke.
Cada mil miligramos diarios, se reduce en un 11% la posibilidad de ACV en los próximos cinco a catorce años de vida, argumentaron los autores, si bien no dejaron de reconocer que el beneficio es leve.
No obstante, Susanna C. Larsson, del Instituto Karolinska, en Suecia, quien compiló las diez investigaciones, indicó que todas ellas conducen a reforzar las evidencias de que el potasio ejerce un efecto positivo.
Es un electrolito que el cuerpo necesita para sostener el equilibrio del agua; en tanto, participa en el control nervioso y muscular y regula la presión arterial.
Varias evaluaciones dijeron que una dieta con más de mil miligramos diarios de potasio favorece el equilibrio de la presión, lo cual es importante para proteger al organismo de un ACV y/o infarto de miocardio.
Se revisaron alrededor de 270.000 adultos de los cuales 8.695 (uno de cada 30) sufrió un ACV.
La menor tendencia a caer en un ACV se registró en la gente que incorporaba más de mil miligramos diarios de potasio; a la vez, no dejaron de tenerse cuenta otros factores de influencia como la edad, el ejercicio y el tabaquismo.
Se observó que el potasio se vinculó estrechamente con menos peligro de contraer un ACV isquémico (por un coágulo que obstruye una arteria cerebral), que representa el 80 por ciento de los accidentes de este tipo.
Pero no se detectó el poder del mineral en la exposición a un ACV hemorrágico (sangrado en el cerebro).
Si el potasio protege del ACV isquémico, los investigadores manifestaron que se ampliaría su prevención, aún cuando se lleve adelante un control periódico de la presión arterial.
Por otra parte, cabe señalar que un análisis de poco tiempo atrás realizado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, tras monitorear por 15 años a más de 12.000 adultos, confirmó que hubo más fallecimientos en quienes consumían gran cantidad de sodio y poco potasio.
La explicación es la siguiente: el potasio equilibra las consecuencias del sodio porque mantiene baja la presión y ayuda al cuerpo a eliminar líquido.
La conclusión: la combinación de mucho sodio y poco potasio atenta y mucho contra la salud.
La población con enfermedad renal adolece de una alteración en su capacidad de eliminar el potasio, al igual que ciertos pacientes que se tratan con antihipertensivos.
En tales casos, un exceso de potasio en sangre es factible que produzca hiperpotasemia o hipercalemia, un trastorno que crea arritmias cardíacas riesgosas.