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Una circunstancia incómoda, pone nerviosa a la persona que la vive y tiende a secársele la boca, dejando en evidencia intranquilidad y vulnerabilidad.
Los síntomas ocurren cuando el sistema nervioso se tensa, de tal manera que el cuerpo reacciona predispuesto a enfrentar una posible o real agresión. Muchos especialistas comparan las actitudes de la gente estresada con el comportamiento habitual de animales al borde de la huída.
"La secreción salivar disminuye porque su producción se relaciona con el acto de la ingesta de alimentos”, una acción que, en cambio, según la médica Mariam Carreño del Centro de salud Mar Báltico de Madrid, “no se compatibiliza con la huída”
Detalló: "Se contraen los vasos que inervan a las glándulas salivares y así se reduce el riego de éstas y, por tanto, la generación de saliva se vuelve más mucosa y espesa".
Ante este estado: los ojos se secan un poco para no dificultar la visión, se levanta el párpado superior a fin de que se incorpore más luz y facilite la visión, mientras el ritmo cardíaco se acelera, con el objetivo de aumentar el fluido de la corriente sanguínea a los órganos.
Asimismo, bajan los movimientos intestinales para que no ocurran pérdidas de energía y concentrarlas en caso de escape.
Por otra parte, los esfínteres se contraen para oponerse a la defecación o la orina en condiciones de estrés.
Todo ello se logra por el sistema nervioso simpático. "Hay funciones de nuestro organismo que están reguladas de forma involuntaria, como respirar, por ejemplo. Las controla una parte del sistema nervioso llamada autónoma o vegetativa que, a su vez, tiene dos componentes: el sistema nervioso simpático y el parasimpático", explicó Javier Cudeiro, catedrático en fisiología de la Universidad de A Coruña.
El sistema simpático se ocupa de controlar situaciones que “tienen que ver con momentos de tensión, de urgencias o de estrés. Así, cuando estamos nerviosos toma 'sin nuestro consentimiento' las riendas de nuestro organismo, con la consecuente sequedad de boca, entre otros factores”.
Fuente: América Valenzuela, periodista española especializada en temáticas de salud